¿Qué hacer con los árboles dañados por tormentas en el jardín?
Las tormentas pueden ser muy perjudiciales para los árboles de tu jardín. Los fuertes vientos pueden arrancar los árboles de raíz y derribarlos, dejando un el paisaje muy alterado, pero además puede representar riesgos significativos.
Las fuertes lluvias y el granizo también pueden hacer que se rompan ramas y que se resquebrajen árboles enteros. Si los árboles de tu jardín se han visto afectados por una tormenta, es importante actuar rápidamente para prevenir daños mayores. Pero ten en cuenta de no apresurarte antes de talarlos, porque alguno podría salvarse y regenerarse.
Aquí te recomendamos algunos pasos a seguir cuando se trata con árboles dañados por las tormentas.
Evaluación de los daños
El primer paso al tratar con árboles dañados por las tormentas consiste en evaluar los daños. Busca ramas rotas, troncos partidos, raíces levantadas y cualquier otro tipo de daño visible.
Inspecciona si algún árbol o rama cayó o quedó colgando contra cables, de ser el caso llama a la compañía eléctrica y aléjate de la zona hasta que se resuelva el problema por seguridad. Esto te ayudará a comprender la magnitud del daño y lo que hay que hacer para repararlo.
Recorta los árboles dañados
Después de evaluar los daños, tendrás que empezar a recortar las ramas que estén rotas o dañadas. Esto no sólo impide que las ramas rotas causen más daños al árbol, sino que también fomenta que el árbol se regenere.
Al podar las ramas, asegúrese de realizar cortes limpios lo más cerca posible de la rama principal para evitar que el árbol sufra más daños.
Las ramas más grandes quítalas por etapas, porque si lo intentas hacer de un solo corte se puede romper.
Inspecciona si algún árbol podría representar alguna amenaza para una casa o un techo cercano o sí para reparar el daño tendrías que usar una motosierra.
En caso de que no tengas o no estés acostumbrado a usarla es ideal buscar un servicio de arboricultura en tu comunidad que sean profesionales y te ayuden con estas prácticas.
Apoyo a los árboles arrancados de raíz
Si alguno de sus árboles fue arrancado de raíz, pero las raíces aún están húmedas tienes que cortarlas y estirar el árbol cuidadosamente para enderezarlo. Rellenar el hoyo con tierra y de ser necesario buscar un apoyo, estacas y cuerdas para mantenerlo erguido y ayudarlo a que vuelva a crecer.
Los árboles más pequeños que han quedado inclinados puedes enderezarlos, añadiendo mantillo, apisonando la tierra y colocando algunos tutores. De esa manera puedes brindarle un soporte que puedes retirar después de un año.
Abona y riega los árboles
Después de que los árboles hayan sido podados y sostenidos adecuadamente, tendrás que brindarles los nutrientes necesarios para ayudarles a restablecer sus raíces y regenerarse.
Aplica un abono equilibrado a la base del árbol y riégalo bien para evitar cualquier estrés innecesario. Sigue vigilando y regando los árboles durante las próximas semanas para asegurarte de que disponen de los nutrientes y la humedad necesarios para una regeneración adecuada.
¿Qué árboles se pueden salvar?
Lo que tienen posibilidades de sobrevivir son los que sufrieron los daños principales en las ramas pequeñas. También, los árboles jóvenes que se pueden recuperar rápidamente si el tronco principal no sufrió daños, y pudieron conservarse algunas de las ramas más importantes.
Si una rama importante se rompió limpiamente cerca de su unión con el tronco y no causó heridas profundas o desgarros en la corteza del tronco, el árbol puede cicatrizar la herida.
Si el daño a la corteza es superficial y no ocupa todo el tronco: La corteza transporta nutrientes. Si una gran porción de la corteza alrededor del tronco está dañada, el árbol tendrá dificultades para sobrevivir.
¿Qué árboles probablemente no se pueden salvar?
Seguramente si el árbol fue arrancado de raíz con las ramas y el follaje roto, seguramente no se pueda salvar. Tampoco un árbol en el cual su tronco se ha partido y la rotura es demasiado grande para sanar, sobre todo si la parte central se encuentra podrida.
Los árboles que han perdido la mayoría de sus ramas principales no pueden salvarse, al no generar suficiente follaje para reemplazar lo perdido y sostenerse en la temporada de crecimiento. Si más de la mitad de la copa se ha perdido, el árbol tendrá dificultades para fotosintetizar y obtener los nutrientes necesarios.
Además, si el tronco principal está severamente dañado o partido, porque pone en riesgo la estabilidad y la supervivencia del árbol.
Si las raíces que son vitales para el anclaje y la absorción de agua y nutrientes se encuentran dañadas, compromete seriamente la salud del árbol.
El árbol ya estaba enfermo o debilitado antes de la tormenta: Un árbol con problemas preexistentes tendrá menos reservas para recuperarse.
Medidas preventivas
Poda de ramas dañadas
Utiliza herramientas de poda limpias y afiladas para cortar las ramas rotas o astilladas de manera prolija, justo por encima de una yema o una rama lateral sana. Evita dejar "tocones" largos.
Riego y fertilización (con precaución)
Después de la tormenta, asegúrate de que el árbol reciba suficiente agua, especialmente si el suelo está seco. Evita el exceso de fertilización, ya que esto puede estresar aún más al árbol dañado. Un ligero aporte de fertilizante equilibrado en primavera puede ayudar a la recuperación.
Protección de heridas
Lo más importante es mantener la herida limpia y permitir que el árbol la selle y cure naturalmente.
Observación continua
Vigila el árbol durante las siguientes semanas y meses para detectar signos de estrés, enfermedad o recuperación.
Consulta a un profesional
Si no estás seguro sobre la gravedad del daño o cómo proceder, lo mejor es contactar a un arborista certificado. Ellos tienen la experiencia y el conocimiento para evaluar la situación y recomendar el mejor curso de acción.
Recuerda que la decisión final sobre si salvar o remover un árbol dañado dependerá de muchos factores, incluyendo la magnitud del daño, la especie del árbol, su edad, su valor estético y su ubicación en el jardín.
Un consejo muy importante es que podar las ramas principales hasta dejar solo los tocones, no es la mejor opción para fortalecer a los árboles. En realidad, muchas ramas pueden crecer a partir de allí y el árbol se vuelve más vulnerable al viento y la nieve. Evita hacerlo, para que los árboles se vuelvan más resistentes a las tormentas.
Las tormentas pueden ser perjudiciales para los árboles y plantas de tu jardín. Si tus árboles se han visto afectados por una tormenta, es importante evaluar rápidamente los daños y tomar las medidas necesarias para repararlos y prevenir cualquier daño adicional.
Por último, ten en cuenta de tomar medidas preventivas para evitar futuros daños por tormentas a tus árboles.