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Plantas

¿Son inteligentes las plantas? (ejemplos que lo demuestran)


Los humanos y los animales, en general, damos por supuesto que somos seres inteligentes. Pero ¿y las plantas? ¿Podemos afirmar que, como no tienen cerebro o sistema nervioso central, no piensan o no son inteligentes?

Desde el equipo de Plantadecor.com nos aclaran todos estos aspectos. ¡No os lo perdáis!

La inteligencia de las plantas

Las plantas son seres vivos sin cerebro ni sistema nervioso central. Teniendo esto en cuenta, ¿se puede asumir con seguridad que no existe la inteligencia vegetal?

A continuación, desde el equipo de Plantadecor.com nos explican sí existe o no y las razones probadas por las que se ha llegado a esta conclusión. ¡Algunas os sorprenderán!

Las plantas y su capacidad para resolver problemas

La Inteligencia es la capacidad o facultad de entender, razonar, saber, aprender y, sobre todo, de resolver problemas presentados por el entorno.

Las plantas no tienen cerebro y, por su puesto, tampoco sistema nervioso central. No tienen la capacidad de razonar pero sí de resolver problemas. De hecho, están constantemente haciéndolo. Os mostramos algunos ejemplos:

1. Son capaces de "fabricar" sustancias químicas para defenderse cuando les afecta una plaga.

2. Cuando una parte de la planta se rompe o falta, bien sea porque se la haya comido un animal o porque un efecto climatológico, es capaz de generar una nueva estructura.

senecios rowleyanus unidosUna pareja de pequeños senecios rowleyanus que han encontrado la forma de unirse

3. Sus raíces detectan no solo el agua a kilómetros sino los posibles obstáculos haciendo que "busquen" el mejor camino hacia el que desarrollarse.

Y hablando de raíces, las plantas tienen dos partes fundamentales, una aérea, y otra subterránea. Ambas se desarrollan en dos medios completamente diferentes, opuestos. La aérea necesita luz y la subterránea que no. Las dos partes están relacionadas ¡y se comunican entre sí!

Las plantas y su impresionante adaptación al entorno

Chernobyl siempre será recordada por el fatídico accidente de su central nuclear, considerado uno de los mayores desastres medioambientales de la historia contemporánea.

El accidente, acontecido en el año 1986, obligó a la evacuación de cientos de miles de personas y a la creación de un área de seguridad de unos 30 kilómetros cuadrados.

Después del accidente, una superficie de unos cuatro kilómetros cuadrados de árboles y arbustos, en las cercanías del reactor, murieron debido a la fuerte radiación. En un radio de unos 20 o 30 kilómetros alrededor del reactor se produjo un aumento de la mortalidad de plantas.

Pruina en las hojas del sedumLa pruina es la capa blanquecina que poseen algunas plantas para proteger la superficie de sus hojas de la radiación solar como algunos sedum y muchas echeverias

En los años posteriores al desastre, en la zona de seguridad, las plantas han conseguido volver a colonizar el terreno radioactivo e, incluso, se ha llegado a declarar una reserva natural.

Es increíble que, una zona con tan altos niveles de radiación e inhabitable para el ser humano, haya sido colonizada por las plantas. Ellas sí han conseguido recuperar el terreno perdido. ¿Cómo se explica esto?

Las plantas y su forma de comunicarse

¿Se mueven las plantas? ¿Reaccionan? ¿Se relacionan entre ellas?

El biólogo italiano Stefano Mancuso es pionero en el estudio de la neurobiología vegetal y director del Laboratorio Internacional de Neurobiología Vegetal.

A través de sus numerosos libros y conferencias nos transmite con estudios y hechos comprobados cómo las plantas son seres altísimamente inteligentes.

Mancuso, el bien llamado "hombre que habla con las plantas", afirma que estas se comunican con señales químicas y eléctricas y son capaces de tomar decisiones elaborando estrategias en pro de la comunidad vegetal.

Begonia feroxLa Begonia ferox tiene las hojas cubiertas por unos pequeños conos de color oscuro aparentemente pinchudos pero suaves al tacto.

A través de uno de sus experimentos en los que sitúa una planta a las puertas de un laberinto y al final de este una pequeña cantidad de nitrógeno, se observa cómo las raíces encuentran el nitrógeno a través del dédalo directamente y sin equivocarse de camino.

También, sabemos, gracias a Mancuso, que las raíces prosperan con determinadas frecuencias de sonido. Estas frecuencias son las que emiten los cursos de agua.

Y es que cuando lees a Mancuso - algunos ya lo sospechábamos - nos damos cuenta de lo extraordinariamente inteligentes que son las plantas. ¿Seguís creyendo que las plantas no son seres inteligentes?

Si os interesa adquirir algunas de las plantas mostradas u otras variedades, os animamos a que visitéis la web plantadecor.com.