Juan Bola, nutricionista: "Las algas son uno de los alimentos más densos en nutrientes que existen"

Cocina saludable

Un alimento bajo en calorías, rico en minerales y con efectos beneficiosos sobre la salud metabólica e intestinal

Juan Bola nos explica que consumidas en pequeñas cantidades y como complemento, las algas permiten sumar nutrientes clave a la dieta.
Juan Bola nos explica que consumidas en pequeñas cantidades y como complemento, las algas permiten sumar nutrientes clave a la dieta. | @juanbolanutritrainer (Instagram)

¿Los alimentos que consumimos hoy están realmente alineados con lo que nuestro cuerpo necesita? Juan Bola, nutricionista y divulgador en redes sociales, lo tiene claro: en medio de una alimentación cada vez más procesada, las algas comestibles se están revelando como uno de los alimentos más interesantes del mundo moderno.

“Poco a poco me estoy enamorando de las algas”, confiesa Bola en uno de sus últimos vídeos. Y no es una frase gratuita. Para él, estos vegetales marinos reúnen una combinación poco habitual: altísima densidad nutricional, muy pocas calorías y un impacto metabólico mínimo. Un perfil que contrasta con muchos productos que hoy llenan los supermercados.

El yodo, un nutriente clave que suele faltar

Uno de los aspectos que más subraya el nutricionista es el papel del yodo, un mineral esencial para el organismo. Según explica, el consumo actual de pescado y marisco es insuficiente en buena parte de la población. "La gente no come suficiente pescado ni marisco y, por lo tanto, no llega a sus necesidades de yodo".

En este contexto, las algas adquieren un papel relevante. "Las algas son, con diferencia, el alimento con mayor concentración de yodo", señala Bola, quien añade que "con un poco de algunas de las algas más famosas puedes llegar a tus necesidades diarias de yodo".

Muy bajas en calorías y sin impacto glucémico

Más allá de su contenido mineral, las algas destacan por su bajo aporte calórico y su índice glucémico prácticamente nulo, lo que significa que no provocan picos de glucosa ni de insulina. Esto las convierte en un alimento interesante desde el punto de vista metabólico.

Además, sus polisacáridos y fibras fermentables actúan como prebióticos, contribuyendo a mejorar la diversidad de la microbiota intestinal y la salud digestiva.

Antioxidantes marinos con potencial antiinflamatorio

Las algas también contienen compuestos bioactivos con efectos beneficiosos. "Tienen un carotenoide, un antioxidante que se llama fucosantina, que se ha vinculado con la disminución de la inflamación", explica Bola. Por este conjunto de características, el nutricionista no duda en calificarlas con claridad: "Las algas son un súper alimento".

Algas wakame, una de las variedades más fáciles de incorporar a la dieta, habituales en ensaladas y sopas por su sabor suave y su versatilidad en cocina.
Algas wakame, una de las variedades más fáciles de incorporar a la dieta, habituales en ensaladas y sopas por su sabor suave y su versatilidad en cocina.

Cómo empezar a consumirlas (y qué algas elegir)

Aunque todavía pueden resultar desconocidas para muchas personas, las algas marinas se están incorporando cada vez más a la cocina occidental por su sabor y perfil nutricional. En recetas tradicionales asiáticas hay varias variedades que funcionan muy bien, tanto en platos fríos como calientes, como en esta receta de sopa de algas con chispas de tempura.

Entre las más frecuentes y fáciles de usar están las hojas de nori, conocidas por envolver el sushi y que también puedes probar como snack o desmenuzadas sobre ensaladas; el wakame, de textura carnosa y presente en sopas y ensaladas; y el kombu, que se emplea para dar sabor a caldos y guisos.

Si quieres explorar otras opciones y ver cómo se utilizan en la cocina, puedes consultar esta guía práctica con las mejores algas para cocinar y sus usos culinarios.

Desde la experiencia de Juan Bola, estas algas no solo aportan nutrientes clave como yodo o fibras fermentables, sino que también ofrecen texturas y sabores versátiles que pueden incorporarse a ensaladas, sopas, arroces o incluso snacks, siempre en pequeñas cantidades como complemento dentro de una dieta equilibrada.

Aunque todavía generan reticencias en algunas personas, Bola insiste en que no todas las algas son iguales ni tienen el mismo uso culinario. Desde su experiencia personal, recomienda empezar por las variedades más fáciles de incorporar al día a día. "Para mí las más agradables y fáciles de consumir son nori y wakame, tanto por sabor como por versatilidad en cocina".

Consumidas en pequeñas cantidades y como complemento, las algas permiten sumar nutrientes clave a la dieta sin aumentar de forma significativa las calorías, lo que explica el creciente interés que despiertan entre profesionales de la nutrición. Y aunque no hayan formado parte de la dieta mediterránea, a la que estamos acostumbrados, solo por su interés nutricional deberíamos hacerles un hueco en nuestra cocina.

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