Arroz marinero, receta de Joseba Arguiñano
Cómo hacer un arroz a la marinera lleno de sabor y siempre en su punto de manera fácil
Si hay un plato capaz de transportarnos directamente a la costa sin movernos de casa, ¡ese es el arroz marinero! Una receta tradicional que combina arroz, marisco y pescado para conseguir un resultado lleno de sabor y textura.
Con un buen caldo para paella fácil de marisco y unos ingredientes frescos, Joseba Arguiñano nos demuestra cómo podemos conseguir un arroz espectacular y siempre en su punto sin necesidad de pasar horas en la cocina.
Ideal para disfrutar cualquier día de la semana o como plato principal en una comida especial con amigos y familia.
Ingredientes
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200 gramos de arroz bomba
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1 calamar
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100 gramos de almejas
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150 gramos de gambas
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sal
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1 cebolleta
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1/2 pimiento rojo
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600 mililitros de Caldo para Paella Fácil de Marisco 100% Natural Gallina Blanca
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hebras de azafrán
Raciones
4
Coste
Medio
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
20 m
Tiempo total
35 m
Alérgenos
Moluscos
Crustáceos
Pescado
Paso a paso
Prepara las verduras
Pela la cebolleta y córtala en dados pequeños. Lava el pimiento rojo y pícalo también finamente. Calienta un chorrito de aceite de oliva en una cazuela amplia y añade ambas verduras. Cocina a fuego medio, unos 8 minutos removiendo de vez en cuando, hasta que estén tiernas y ligeramente pochadas.
Incorpora el calamar
Mientras las verduras se cocinan, limpia el calamar si fuera necesario y córtalo en tiras o en trozos de tamaño bocado. Añádelo a la cazuela junto al sofrito y agrega una pizca de sal. Cocina un poco, unos 3 o 4 minutos para que el calamar se impregne de los aromas de las verduras y empiece a soltar parte de sus jugos.
Añade el arroz y el azafrán
Incorpora el arroz bomba a la cazuela y remueve durante un minuto para que los granos se impregnen bien del sofrito. Añade las hebras de azafrán y sigue mezclando suavemente.
Cubre con el caldo y cocina
Cubre el arroz con el Caldo para Paella Fácil de Marisco 100% Natural Gallina Blanca. Remueve una última vez para repartir bien los ingredientes. Cocina durante los primeros 5 minutos a fuego fuerte para arrancar la cocción del arroz. Después, baja el fuego a intensidad media y cocina otros 5 minutos más de este modo.
Incorpora las almejas, las gambas y termina la cocción
Cuando el arroz lleve aproximadamente 10 minutos de cocción, añade las almejas repartiéndolas por toda la superficie y cocina unos últimos 5 minutos a fuego fuerte. El calor hará que se abran.
Añade las gambas durante los últimos 3 minutos de cocción. De esta forma quedarán jugosas y en su punto. Una vez el arroz haya absorbido prácticamente todo el caldo, retira la cazuela del fuego.
Deja reposar y sirve
Cubre la cazuela con un paño limpio y deja reposar el arroz marinero durante unos 5 minutos tapado con un paño. Este pequeño reposo permite que los granos terminen de asentarse y que los sabores se integren mejor. Sirve inmediatamente y disfruta del gran clásico hecho en casa.
Consejos y trucos
Para esta receta merece la pena utilizar arroz bomba, ya que absorbe mucho sabor sin perder su textura. Otras variedades pueden funcionar, pero el resultado no será exactamente el mismo y existe más riesgo de que el arroz se pase durante la cocción o quede más insípido.
A diferencia de otras elaboraciones como el risotto, en el arroz marinero conviene remover solo al principio. Si lo hacemos constantemente liberaremos demasiado almidón, de manera que el arroz perderá parte de esa textura suelta tan característica.
Tanto las almejas como las gambas necesitan pocos minutos de cocción. Incorporarlos demasiado pronto puede hacer que queden secos o gomosos. Sin embargo, añadirlos al final permite conservar mejor su textura y sabor natural.
Puede parecer un paso poco importante, pero dejar reposar el arroz unos minutos marca la diferencia. Durante ese tiempo, el arroz termina de absorber el líquido restante y los granos se asientan, consiguiendo un resultado mucho más equilibrado.
Este arroz marinero admite muchas más variantes de las que parece. Puedes añadir mejillones, almejas, langostinos o incluso algún pescado blanco troceado. Lo importante es mantener una buena base de sofrito y utilizar un caldo de calidad para potenciar todo el sabor del plato.