Sopa castellana, la receta más casera de Karlos Arguiñano
Karlos Arguiñano prepara la sopa típica de la cocina de Castilla y León
Hay platos que huelen a casa de la abuela desde que empiezan a hacerse, y la sopa castellana es uno de ellos. Es una receta tradicional, humilde y reconfortante, de las que apetecen cuando llega el frío.
Se suele confundir con la sopa de ajo, pero la sopa castellana lleva además jamón y chorizo.
Es muy fácil de preparar y se cuece solo con agua, ya que no necesita más sabor que el de sus propios ingredientes.
Es tradición servir la sopa castellana bien caliente en un cuenco de barro, y es muy fácil de preparar. Con un huevo por encima se convierte en un plato completo, perfecto para una comida o una cena de invierno.
Ingredientes
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4 huevos
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250 gramos de jamón
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250 gramos de chorizo
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8 dientes de ajo
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1 cucharada de pimentón
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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perejil
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Cocinado
20 m
Tiempo total
30 m
Alérgenos
Huevos
Paso a paso
Rehoga los ajos, el chorizo y el jamón
Pela los ajos, lamínalos y rehógalos en una cazuela grande.
Retira la piel del chorizo, córtalo en cuartos y añádelos.
Pica el jamón en dados y agrégalos.
Añade el pan y el pimentón
Con ayuda de un cuchillo de sierra, corta el pan e incorpóralo. Rehoga todo bien. Añade el pimentón y remueve todo un poco.
Cuece la sopa
Cubre con 2L de agua y cuece todo conjuntamente durante 20 minutos. Pon a punto de sal.
Reparte la sopa y hornea con el huevo
Reparte la sopa en 4 cuencos soperos de barro. Casca 1 huevo en cada uno y colócalos en la placa de horno. Hornea a 180ºC durante unos 10 minutos aproximadamente.
Sirve y adorna con unas hojas de perejil.
Historia de la sopa castellana
La sopa castellana es de esas recetas de toda la vida que nacieron para aprovechar lo que había en casa. Lleva pan duro, ajos, pimentón, jamón y chorizo, que le dan mucho sabor.
Es un plato de los de antes, popular en la época medieval y era muy común en la posguerra, cuando hacía falta una comida caliente y barata que diera fuerzas. Por eso antes se tomaba para desayunar. Pastores y gente del campo la comían al amanecer, muchas veces con un par de huevos, para aguantar la jornada.
En Zamora mantienen esa tradición y la toman de desayuno después de las procesiones nocturnas de Semana Santa, por eso es una de las recetas de Semana Santa más típicas.
La sopa de ajo y la sopa castellana se preparan con agua y comparten la base de pan, ajo y pimentón, pero no son lo mismo. La de ajo es más sencilla y suele reposar más para que el pan se empape y quede espesa. La castellana lleva jamón y chorizo, es más caldosa y se suele servir con huevo.
Consejos y trucos
El secreto de una buena sopa castellana es rehogar los ingredientes sin que se quemen.
Echa el pimentón fuera del fuego. Retira la cazuela, remueve y vuelve a ponerla al calor. Si se quema el pimentón, se vuelve amargo.
Antes de echarle sal, prueba la sopa. El jamón y el chorizo ya aportan sal, así que quizá prefieras no echarle o añadirle menos.
No cuajes demasiado el huevo. Hornea hasta que la clara cuaje y la yema quede jugosa.
Si sirves la sopa en cuenco de barro como en la receta tradicional, la sopa castellana mantendrá el calor durante más tiempo.
Para que adquiera aún más sabor, déjala reposar un poco antes de comerla. De esta manera, el pan terminará de empaparse y quedará más jugoso.
Preguntas y respuestas
¿Qué pan se usa para la sopa castellana?
Normalmente se utiliza el pan duro del día anterior, mejor si es un pan de miga compacta.
Si está muy blando, se deshace demasiado al cocer, pero puedes elegir el pan que más te guste según cómo prefieras la textura final.
¿Qué pimentón es mejor, el dulce o el picante?
Depende de tu gusto. El dulce suele ser el más habitual, pero si te gusta el toque picante, puedes echarle pimentón picante o hacer una mezcla entre ambos.
¿Puedo preparar la sopa castellana sin horno?
Perfectamente. Puedes escalfar los huevos directamente en la sopa a fuego suave.
¿La puedo preparar con antelación?
La sopa aguanta bien en la nevera en un recipiente cerrado durante 1-2 días, siempre y cuando sea sin huevos.
Caliéntala antes de servir y añade los huevos.