El café con tahini es la mezcla mediterránea que está reinventando la forma de tomar café
Tendencia café
Un sorbo cremoso que se abre paso en TikTok por su sabor tostado
Tiene el color de los desayunos tranquilos y la textura de un postre ligero. El café con tahini, esa mezcla que une un buen espresso con la suavidad del sésamo tostado, está conquistando a quienes buscan algo distinto sin complicarse. No es un invento nuevo, pero sí un descubrimiento reciente que conecta tradición mediterránea y placer cotidiano en una sola taza.
Un gesto sencillo que cambia la taza por completo
Si algo caracteriza a esta bebida es su sorprendente facilidad. Basta una cucharadita de tahini, un café fuerte y un poco de leche caliente para crear un latte denso y sedoso, con un sabor tostado que recuerda al caramelo salado, pero sin excesos dulces.
El sésamo tostado aporta una profundidad nueva al café: suaviza el amargor, añade cuerpo y deja un aroma cálido que parece pensado para las mañanas frías o para un descanso de media tarde. Es uno de esos pequeños trucos que convierten una rutina en un momento especial.
De Oriente Medio a tu taza: la historia discreta de una mezcla con recorrido
El tahini ha formado parte de la cocina de Oriente Medio y el Mediterráneo durante siglos, pero siempre en platos salados, dulces o salsas. Encontrarlo en un café puede parecer una extravagancia reciente, pero la idea tiene más historia de la que aparenta.
Como curiosidad, en un hilo antiguo de Reddit un usuario mencionaba que una receta parecida aparecía en un libro sobre cocina monástica. Es una referencia difícil de localizar hoy, pero encaja con lo que se sabe de esta cocina: preparaciones sencillas, energéticas y basadas en ingredientes básicos como el sésamo, el café o la miel. Quizá no sea una mezcla nueva, sino una tradición silenciosa que vuelve a asomar.
Lo fascinante es cómo algo tan antiguo puede sentirse tan actual.
La versión que triunfa hoy en cocinas y redes
Hoy, esa mezcla está volviendo a circular gracias a creadores que la preparan en casa y la comparten en TikTok. No es una receta nueva, pero sí una de esas ideas sencillas que encuentran su momento cuando alguien la muestra en vídeo. Uno de los ejemplos más bonitos es el de @paulacasadochef, cuyo remolino de tahini sobre la leche caliente demuestra por qué esta bebida llama tanto la atención.
Su preparación, suave y casi hipnótica, demuestra que lo más interesante suele ser lo más sencillo: añadir, mezclar, calentar y servir.
Cómo hacerlo en casa sin complicaciones
Versión exprés para todos los días
Ingredientes:
- 1 espresso o café fuerte
- 1 cucharadita de tahini
- 120-150 ml de leche o bebida vegetal caliente
- Miel, sirope o nada (según gustos)
Paso a paso:
- Mezcla el tahini con un chorrito de leche caliente hasta obtener una crema lisa.
- Incorpora el café recién hecho.
- Añade el resto de la leche.
- Ajusta el dulzor si te apetece.
- Termina con una gota de tahini en la superficie para un acabado bonito y cremoso.
Y si te apetece personalizar aún más el resultado, siempre está la opción de preparar tu propio tahini en casa: sésamo tostado, agua y paciencia para lograr una pasta suave y aromática. Una preparación sencilla que puedes seguir paso a paso en esta receta casera de tahini.
Versión más cuidada para un momento especial
Para quienes disfrutan alargando el ritual del café, esta mezcla admite un punto más de mimo. La bebida de avena, por ejemplo, le da una textura especialmente envolvente, casi aterciopelada. Integrar el tahini con una cucharadita de miel antes de mezclarlo con el café crea una base dulce y tostada que recuerda a un postre suave. Y si se busca un guiño más mediterráneo, basta una pizca de cardamomo para redondear el aroma. El toque final -un velo de cacao puro o unas escamas de sal- convierte la taza en algo casi ceremonial, perfecto para una pausa lenta.
Adaptaciones mediterráneas que funcionan
La mezcla se adapta con naturalidad a la despensa mediterránea. La miel de azahar o de romero realza el perfil más floral del café; el tahini combinado con unas semillas de sésamo negro aporta un matiz tostado todavía más profundo. Quienes prefieren sabores más cálidos pueden probar con leche de almendra tostada o con un espresso muy intenso hecho en cafetera italiana, que contrasta de maravilla con la cremosidad del sésamo. Incluso un toque ligero de canela o cacao puro cambia el gesto de la bebida sin perder su esencia suave. Es un latte que invita a jugar, a encontrar el punto personal y a disfrutar del café desde un ángulo completamente distinto.