6 formas diferentes de cocinar la calabaza
Aprende a elegir una buena calabaza y descubre las mejores formas de cocinarla
La calabaza es una hortaliza muy versátil que sirve para preparar muchas recetas, tanto dulces como saladas. La encontramos en cremas, purés, bizcochos, rellenos y hasta tortitas.
En otoño es la gran protagonista y en Halloween se convierte, además, en símbolo de la fiesta, decorando casas y portales.
Es rica en vitamina A y fibra, aporta pocas calorías y tiene un sabor suave que suele gustar a los niños. Es muy fácil de incluir en la cocina cada día, y por eso te contamos cómo cocinarla para aprovecharla al máximo.
Cómo elegir una buena calabaza
Si aciertas con la calabaza, tienes ya medio plato hecho. Fíjate bien en estos cuatro detalles:
Piel firme y sin daños
Tiene que estar dura, sin zonas blandas, cortes ni manchas. Que sea rugosa no es mala señal, porque existen muchos tipos de calabaza que ya lo son por naturaleza.
Que tenga una zona más clara en un lado es normal, ya que es donde se apoyaba en la tierra.
Peso adecuado para su tamaño
Cuanta más carne tiene por dentro una calabaza, más pesa. Si al cogerla te parece ligera, es posible que esté seca o hueca.
Tallo firme y seco
El tallo de la calabaza debe estar firme, sin humedad ni moho. Si no tiene tallo, por ahí puede entrar la humedad y estropearse antes.
Evita cogerla por el tallo al levantarla, porque puede romperse.
Color intenso y uniforme
Cada variedad tiene su color, del verde grisáceo al naranja o rojizo, pero lo que importa es que sea parejo y vivo. Si una calabaza que debería ser naranja tiene zonas verdosas o apagadas, es señal de que no está del todo madura.
¿Cómo cocinar la calabaza?
La calabaza es una de las verduras de otoño más populares y encaja en casi cualquier plato de cocina casera o gourmet. Funciona igual de bien en recetas saladas, en postres o como guarnición, y por eso en Hogarmanía encontrarás muchas ideas para cocinarla.
Asada al horno
La receta más sencilla: calabaza asada al horno. Corta la calabaza en trozos o por la mitad, añádele aceite de oliva, tus especias favoritas y hornéala a 200 ºC unos 30-40 minutos, hasta que esté tierna y dorada. Según el tipo de calabaza tardará más o menos, así que ve vigilándola.
Con un poquito de bacon y queso por encima estará perfecta también.
En sopa
Una sopa de calabaza reconforta mucho en un día frío. Cuece la calabaza troceada en agua o caldo de pollo o de verduras, y tritúrala sola o con las verduras y especias que prefieras.
Te recomendamos la sopa de calabaza y pescado de Karlos Arguiñano, y, si te ves animado, puedes probar a hacer una sopa fría de calabaza y naranja.
En crema
Ideal también para los días que apetece un plato de cuchara, la crema de calabaza que prepara Karlos Arguiñano gusta a toda la familia. También puedes prepararla en Thermomix.
Otra idea que te recomendamos, esta vez, receta de Joseba Arguiñano, es la crema de calabaza asada con setas en tempura. Está increíble y es un poco diferente.
Salteada
Dora la calabaza cortada en una sartén con aceite de oliva, tápala durante unos minutos hasta que se haga por dentro y... ¡Voilá! Queda muy bien en ensaladas y guisos, o tal cual.
Para una receta aún más fácil, puedes preparar la calabaza en airfryer y tenerla lista en un cuarto de hora.
Otra idea: puedes incluirla en un brócoli salteado de champiñones, o preparar la calabaza frita con chorizo, ya verás lo bien que queda.
Rellena
La calabaza rellena es una de las maneras más apetecibles de comer la hortaliza. Parte la calabaza por la mitad, quítale las semillas y rellénala de arroz, jamón y queso, verduras, setas, atún o pollo, entre otras opciones.
Lo mejor es elegir una pequeña, o usar solo una mitad si es muy grande y congelar el resto para que dure más.
En postres
Su dulzor la hace ideal para tartas, buñuelos o flanes. Echa un vistazo a estos 15 postres con calabaza y dale un toque otoñal a tu cocina.