Receta fácil
Salmonetes fritos con crema de guisantes, receta de Karlos Arguiñano
Una receta de pescado frito sobre una crema suave y sabrosa al estilo Arguiñano
Los salmonetes fritos con crema de guisantes son una receta elegante, sabrosa y muy equilibrada, ideal para lucirte en una comida especial sin complicarte en la cocina. El contraste entre el pescado crujiente y la suavidad de la crema es simplemente perfecto y, además, si se acompaña de una fritada de cebolla y ajos tiernos, tal y como hace Karlos Arguiñano, el plato queda espectacular.
El salmonete es un pescado muy apreciado en la cocina mediterránea por su carne firme y su sabor intenso. Es fácil de cocinar, pero se deben cuidar bien los tiempos de cocción y el punto del aceite para que el resultado sea perfecto.
Ingredientes
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8 salmonetes
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3 cebollas rojas
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1 cebolleta
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12 ajo frescos
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300 gramos de guisantes desgranados
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100 mililitros de nata líquida
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harina para rebozar
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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perejil
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
30 m
Tiempo total
50 m
Alérgenos
Pescado
Leche
Gluten
Paso a paso
Cuece los guisantes para la crema
Pon dos cucharadas de aceite en una cazuela. Introduce la cebolleta pelada y picada finamente y deja que se poche durante 4-5 minutos. Agrega los guisantes y vierte agua (no demasiada, justo que cubra). Sazona y cocina a fuego suave durante 20-25 minutos. Cuela y reserva el caldo.
Tritura los guisantes para conseguir una crema suave y ligera
Pon los guisantes con la cebolleta en el vaso de la batidora. Añade la nata y un poco de caldo (medio vasito aproximadamente). Tritura. Agrega más caldo si quieres una consistencia más ligera.
Prepara la fritada para acompañar el pescado
Para la fritada, pon dos cucharadas de aceite en una sartén. Introduce las cebollas rojas cortadas en juliana, sazona y deja que se pochen a fuego moderado durante 15-18 minutos. Pica finamente los ajos frescos y añádelos. Cocina el conjunto durante 2-3 minutos más. Reserva.
Fríe los salmonetes rebozados en harina
Calienta abundante aceite en una sartén. Sazona los salmonetes (limpios y con las cabezas), pásalos por harina y fríelos por los dos lados, hasta que queden dorados y crujientes. Un par de minutos por cada lado suele ser suficiente.
Sirve los salmonetes fritos con la crema de guisantes
Sirve un par de cucharadas de crema de guisantes en el fondo de 4 platos hondos y coloca encima 2 salmonetes por ración. Acompaña con la fritada de cebolla y ajos tiernos. Decora con una rama de perejil.
Consejos y trucos
En esta ocasión, hemos usado cebollas rojas para la fritada, pero puedes usar cebolleta fresca, si lo prefieres.
Usa aceite bien caliente para freír los salmonetes, así te asegurarás de que queden crujientes por fuera y jugosos por dentro.
El aceite de la sartén se puede colar y reutilizar para hacer otros pescados.
Si quieres una crema de guisantes aún más fina, siempre puedes pasarla por un colador o chino una vez triturada.
Los guisantes frescos aportarán un mejor sabor y color a la crema. De hecho, recién cosechados son una legumbre extremadamente dulce y tierna gracias a su alto contenido en azúcares. No obstante, puedes usar guisantes congelados si no están de temporada que quedará genial también.
El tiempo de cocción de los guisantes es orientativo, ve comprobando su textura y cuando veas que están ya tiernitos, para la cocción. Algunos pueden cocerse en 15 minutos, pero otros pueden necesitar 25 minutos o más.
Esta receta también funciona muy bien con otros pescados pequeños como el chicharro o boquerones grandes.
Cuidado con las espinas del salmonete, ya que, probablemente, son el único pero de este pescado, aun siendo la clave de su gran sabor.
El salmonete tiene una espina central robusta y espinas laterales que son relativamente numerosas y finas. Las espinas más molestas se encuentran en una hilera vertical que recorre el lomo desde la cabeza hasta aproximadamente dos tercios del cuerpo.
Preguntas y respuestas
¿Qué salmonete es mejor?
Existen dos tipos principales de salmonete. La elección depende también del gusto personal.
- Salmonete de roca: Es el más valorado. Tiene un color rojo intenso con líneas amarillas longitudinales y el morro más alargado. Su carne es más firme y sabrosa.
- Salmonete de fango: Es más pálido (rosado o amarillento), tiene la cabeza más chata o truncada y su sabor es más sutil e insípido en comparación.