Malfatti de espinacas y ricota, receta italiana de Joseba Arguiñano
Una forma distinta de preparar pasta, rápida y fácil de hacer en casa
Hacer pasta casera puede intimidar a muchas cocinillas, pero Joseba Arguiñano demuestra que no siempre es complicado. El chef propone una receta fácil y original: malfatti de espinacas y ricota, una pasta sin amasado, similar a los ñoquis de patata.
El término italiano malfatti significa literalmente “mal hechos”, en referencia a su forma irregular. Precisamente, esa falta de perfección los convierte en una receta muy fácil de preparar en casa, ya que no requiere técnica ni un acabado preciso.
En esta versión, Joseba Arguiñano los acompaña con una salsa de tomate casera y panceta crujiente, logrando un plato sabroso, sencillo y con un toque casero irresistible. Además, es una opción perfecta para que los más pequeños de la casa coman más verduras.
Ingredientes
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500 gramos de espinacas frescas
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300 gramos de queso ricotta
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60 gramos de queso parmesano (Reggiano)
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1 huevo
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120 gramos de harina
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700 mililitros de salsa de tomate
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8 lonchas de panceta curada
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sal
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1/2 cucharadita de nuez moscada
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1 cucharadita de orégano seco
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hoja de albahaca para decorar
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perejil para decorar
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
10 m
Tiempo total
25 m
Alérgenos
Leche
Huevos
Gluten
Paso a paso
Cuece y pica las espinacas
Lava las espinacas, colócalas en una cazuela con 2-3 cucharadas de agua, sin nada de aceite.
Tapa y cuécelas a fuego bajo (en su propio vapor) durante 5 minutos. Escurre toda el agua que hayan soltado y pícalas finamente a cuchillo. Reserva.
Haz la masa de los malfatti con las espinacas picadas
Casca un huevo en un bol y bátelo. Incorpora la ricota y mezcla bien.
Agrega la harina, el queso parmesano, el orégano y la nuez moscada. Mezcla todo bien.
Incorpora las espinacas y sigue mezclando hasta obtener una masa homogénea.
Da forma a los malfatti y cuécelos en agua
Una vez esté todo bien integrado, mójate las manos con agua, coge pequeñas porciones de masa y haz bolitas.
Calienta abundante agua con sal en una cazuela y cuece los malfatti en varias tandas (con cuidado de que no se peguen entre sí) durante 4-6 minutos aproximadamente.
Retira con una espumadera y resérvalos.
Corta la panceta en tiras y saltéala
Corta la panceta en tiras y saltéalas a fuego medio en una sartén sin aceite durante 10 minutos aproximadamente, hasta que estén crujientes y doradas.
Sirve los malfatti de espinacas y ricota sobre salsa de tomate casera
Calienta la salsa de tomate y sírvela en el fondo de cada plato. Coloca encima los malfatti (unos 14 por ración).
Esparce por encima unos trocitos de panceta crujiente. Decora con unas hojas frescas de albahaca.
Origen de los malfatti
El término italiano malfatti significa literalmente “mal hechos”, lo que hace referencia a su forma irregular. No tienen que ser perfectos ni simétricos. Se presentan como pequeñas bolitas o croquetas elaboradas principalmente con una mezcla de espinacas y ricota.
Sobre su origen, se cree que surgieron como una forma de aprovechar el relleno de los raviolis. En lugar de desecharlo, las cocineras italianas formaban bolas con la mezcla sobrante y las hervían.
Los malfatti son típicos del norte de Italia, especialmente de Lombardía, aunque también se preparan en la Toscana, donde se conocen como gnudi (que significa “desnudos”), en referencia a que son el relleno de la pasta sin su envoltura.
A diferencia de los ñoquis tradicionales, que se elaboran con patata, los malfatti suelen llevar espinacas, ricota y queso parmesano. No obstante, existen muchas variantes, pueden prepararse con otras verduras de hoja verde, con o sin ricota, con pan duro o incluso con quesos como el mascarpone.
Consejos y trucos
Si la mezcla para hacer los malfatti está demasiado húmeda, tendrás que agregar más harina al darles forma, lo que puede hacer que queden duros. Por eso, es importante secar bien los ingredientes.
Escurre muy bien las espinacas cocidas. Puedes hacerlo con un colador de malla fina o con un paño limpio durante unos minutos.
La ricota, a diferencia de las espinacas, es un queso que suele contener suero, por lo que conviene eliminar el exceso antes de usarla.
También puedes preparar esta receta con espinacas congeladas, una opción práctica cuando no están de temporada.
Solo tienes que descongelarlas y escurrirlas bien, ya que el exceso de agua obligará a añadir más harina y hará que pierdan suavidad.
Al igual que los ñoquis, los malfatti se cuecen en agua hirviendo y están listos cuando suben a la superficie. En ese momento, retíralos con una espumadera.
Preguntas y respuestas
¿Con qué salsas se pueden acompañar los malfatti de espinacas y ricota?
Al ser una preparación suave y delicada, lo ideal es servirlo con salsas que no oculten su sabor. Las más habituales son la salsa de tomate casera, una salsa blanca o una suave salsa de champiñones.