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Cómo limpiar la chimenea

Cómo limpiar la chimenea

Autor: Hogarmania

Tener una chimenea y encenderla en los días de frío es un regalo para el hogar. Su calor es seco, el aroma que desprende es acogedor y el reflejo del fuego invita a contar historias, a leer, a charlar pausadamente y a estar en la casa con una actitud gustosa.

Sin embargo hay que saber limpiarla y mantenerla en buen estado para que su utilización sea saludable y no de ningún problema. Si la usas a diario, es muy importante que una vez a la semana hagas una limpieza, ¿quieres saber qué pasos seguir para limpiar la chimenea? A continuación te lo contamos.

1.- TEN LISTOS TODOS LOS PREPARATIVOS.- Antes de proceder a limpiar la chimenea, como en cualquier otra limpieza de la casa, debes tener todo lo necesario a mano. En primer lugar, coloca alrededor de ella una tela gruesa, tipo loneta, así evitarás ensuciar la zona más próxima a la chimenea. Esta tela, puedes guardarla en el trastero o en otro lugar que consideres apropiado para poder usarla en cada limpieza. Después, ponte un delantal que te cubra bien la ropa y unos guantes y por supuesto prepara todos los útiles y productos que vayas a necesitar para la limpieza.

2.- SACA LA LEÑA que esté a medio quemar, es aconsejable utilizar leña seca ya que genera menos humo en la combustión.

3.- RETIRA LAS CENIZAS con recogedor metálico o badil.

4.- BARRE LOS RESTOS DE CENIZA con una escobilla pequeña.

5.- RASPA LAS PAREDES Y EL TECHO con un cepillo de cerdas metálicas, de esta forma evitarás la acumulación de hollín.

Cómo limpiar la chimenea

6.- ASPIRA muy bien todos los rincones y juntas.

7.- HAZ UNA LIMPIEZA PROFUNDA aplicando sobre las paredes un producto especial para limpieza de chimeneas. Si lo compras ya preparado, es necesario que sigas las instrucciones que aparecen en el envase. Si prefieres, también tienes la opción de elaborar un producto de limpieza natural en casa con vinagre diluido en agua o bien con bicarbonato y tu lavavajillas habitual haciendo con ello una pasta que podrás aplicar. Según el grado de suciedad deja reposar el producto aplicado de 15 a 30 minutos y retíralo después con un paño humedecido en agua caliente.

8.- RECOGE TODOS LOS ÚTILES Y PRODUCTOS DE LIMPIEZA debidamente limpios y déjalos en su lugar habitual.

9.- DESHOLLINA TU CHIMENEA con la periodicidad necesaria. Puede ser cada 2 ó 3 años según el uso que le hayas dado ese invierno. En este proceso se limpian los tubos que van de la chimenea al exterior. Es recomendable que esta tarea la haga un profesional, con ello evitarás riesgos de fuego, intoxicaciones por los gases que desprende la mala combustión y el posible mal funcionamiento de la instalación.

10.- UNA VEZ LIMPIA puedes disfrutar de nuevo de tu chimenea y del agradable calor que aporta a tu hogar.