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Violeta africana, descripción y cuidados

Violeta africana, descripción y cuidados

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La violeta africana es una pequeña planta de interior que gracias a su intensa floración goza de mucha popularidad.

Nombre común: Violeta africana

Nombre científico: Saintpaulia sp.

Origen: Sudáfrica, híbrido

Ubicación: Interior

Luz: de luminosos a muy luminoso, nunca sol directo

Temperatura: Ideal de 17-21ºC ; mínima 5 - 8ºC

Riego: pc. moderado; pd. dejar secar entre riegos la capa superior

Abono: pc. cada tres semanas; pd. cada dos meses

Descripción de la violeta africana

Existen muchas variedades distintas, cada una de ellas con flores de color y matices distintos, pero sin duda la tradicional, y personalmente más atractiva, es la de color morado intenso. La violeta africana posee una roseta de hojas redondeadas cubiertas por vello, y de cuyo centro aparecen los racimos repletos de flor. La floración surge indistintamente durante todo el año. Tras la floración se podan los tallos florales marchitos.

Sin duda, la violeta africana es una de esas plantas de interior que no puede faltar en la casa de un aficionado a las plantas de interior, ocupando una posición protagonista sobre la mesita del salón, por ejemplo. Podemos multiplicar las violetas africanas realizando esquejes de hoja.

Cuidados de la violeta africana

Las violetas africanas prefieren entornos muy luminosos, lo que les ayudan a que la floración sea continuada a lo largo del año. Si ves que deja de florecer, acércala a un entorno con más luz y seguramente en poco tiempo aparecerán nuevos tallos florales.

Los riegos se realizarán siempre desde abajo, dejándola en un plato con agua durante unas pocas horas, y luego retirando el exceso de agua. Cuando veamos que la tierra empieza a secarse volveremos a realizar la acción. El mayor enemigo de la violeta africana es el exceso de agua que activa un moho gris que pudre las hojas.

Consejos para el cuidado de la violeta africana

No trasplantes la violeta africana ya que no es exigente en cuanto al volumen de tierra. Sin embargo, hay que abonarla periódicamente con un abono líquido para plantas delicadas que mezclaremos con el agua de riego. El abono provocará que las nuevas hojas sean del tamaño óptimo e inducirá a una continuada y prolongada floración.