Huevos cocidos dos pestos, receta de Karlos Arguiñano
Pesto verde, pesto rojo y huevos cocidos: un plato sencillo que querrás repetir
Los italianos saben que una buena salsa es suficiente para transformar un plato. El pesto, uno de los grandes clásicos de la gastronomía italiana, es el ejemplo perfecto.
El pesto verde, típico de Génova, se prepara con albahaca fresca. Mientras que el pesto rojo, originario de Sicilia, lleva tomate seco. Dos versiones diferentes que combinan de maravilla con ingredientes tan cotidianos como el huevo. Cocido, escalfado, relleno o al horno, el huevo se adapta a todo tipo de recetas.
En esta ocasión, Karlos Arguiñano combina ambas salsas para dar un toque diferente a estos huevos cocidos dos pestos. Una receta sencilla y sorprendente que reúne todo el frescor aromático del pesto verde y la intensidad del pesto rojo. Si no te decides por uno, ¡prueba los dos!
Ingredientes
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8 huevos
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8 rebanadas de pan
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perejil
Para el pesto verde
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80 gramos de hojas de albahaca sin tallo
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150 gramos de queso parmesano
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50 gramos de piñones
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1 diente de ajo
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120 mililitros de aceite de oliva virgen extra
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sal
Para el pesto rojo
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150 gramos de tomates deshidratados en aceite de oliva
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50 gramos de almendras crudas
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50 gramos de queso parmesano
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1 diente de ajo
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40 gramos de hojas de albahaca sin tallo
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120 mililitros de aceite de oliva virgen extra
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sal
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cayena (opcional)
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
10 m
Tiempo total
30 m
Alérgenos
Huevos
Gluten
Leche
Frutos de cáscara
Paso a paso
Elabora el pesto verde
Pon las hojas de albahaca en el vaso de la picadora. Pela el ajo y agrégalo. Tuesta los piñones en una sartén sin aceite y añádelos al vaso. Incorpora el queso parmesano, el aceite de oliva y una pizca de sal. Tritura. Pasa el pesto a un bol y resérvalo.
Prepara el pesto rojo
Pon los tomates en el vaso de la picadora. Pela el ajo, trocéalo y añádelo. Agrega el queso rallado, las hojas de albahaca, las almendras, la cayena y una pizca de sal. Vierte el aceite y tritura. Ponlo en un bol y resérvalo.
Cuece y pela los huevos
Pon abundante agua con una pizca de sal en una cazuela. Cuando empiece a hervir, introduce los huevos y cocínalos durante 10 minutos. Escúrrelos, pélalos y pártelos por la mitad (a lo largo).
Tuesta las rebanadas de pan
Corta el pan en rebanadas finas. Pon las rebanadas en una bandeja de horno. Hornea a 200ºC durante 5-8 minutos, hasta que se tuesten por los 2 lados.
Monta los huevos dos pestos
Unta 4 tostadas con el pesto verde y otras 4 con el pesto rojo. Sirve 4 mitades de huevo encima y salsea dos mitades con el pesto de albahaca y dos con el pesto rojo. Decora con perejil.
Historia del pesto verde y rojo
El pesto es una de las grandes joyas de la cocina italiana, pero no existe una única versión. El más conocido es el pesto verde de Génova, elaborado con albahaca fresca, piñones y ajo, mientras que en Sicilia triunfa el pesto rojo, una variante intensa y sabrosa en la que el tomate seco y las almendras toman el protagonismo. Dos recetas con el mismo origen, pero con personalidades muy distintas.
Si el pesto verde destaca por su frescura, sus aromas herbáceos y su característico color brillante, el pesto rojo conquista por su sabor más profundo, ligeramente dulce y con un punto salado. Ambos se preparan en crudo, tradicionalmente en mortero, y son capaces de transformar desde un plato de pasta hasta unas simples tostadas o unos huevos cocidos.
Su versatilidad es una de sus mayores virtudes. El pesto verde resulta ideal para ensaladas, sopas o verduras, mientras que el rojo combina a la perfección con focaccias, carnes, verduras a la parrilla e incluso pizzas. Dos salsas sencillas que demuestran por qué la gastronomía italiana ha convertido los ingredientes más humildes en auténticos clásicos de la cocina.
Consejos y trucos
Si utilizas tomates secos deshidratados en lugar de los conservados en aceite, déjalos en remojo en agua templada durante unos 15 minutos. Cuando se hayan hidratado y estén tiernos, escúrrelos bien antes de incorporarlos al pesto.
Limpia las hojas de albahaca (retira el tallo porque amarga) y sécalas con papel de cocina. Es importante secarlas bien porque tienden a oxidarse con facilidad y pueden estropear el pesto.
Utiliza los pestos inmediatamente o guárdalos en un frasco de cristal; en el frigorífico te aguantarán hasta una semana.
Para que los huevos no se rompan al cocerlos, procura que estén a temperatura ambiente e incorpóralos al agua poco a poco. Así evitarás que el choque térmico agriete la cáscara.
Preguntas y respuestas
¿Cuánto dura un huevo cocido?
Un huevo cocido con cáscara puede conservarse en el frigorífico hasta una semana en buen estado. Sin embargo, una vez pelado, lo más recomendable es consumirlo el mismo día para disfrutar de su mejor textura y sabor.
¿Por qué aparece un anillo verde o gris alrededor de la yema?
No significa que el huevo esté estropeado. Se trata de una reacción química natural entre el azufre de la clara y el hierro de la yema que suele producirse cuando el huevo se cuece más tiempo del necesario. Aunque afecta al aspecto, sigue siendo perfectamente seguro para el consumo.
¿Cómo puedo conservar el pesto?
En un recipiente hermético en la nevera hasta 6 días. Ten en cuenta que el pesto verde se oxida con rapidez al entrar en contacto el oxígeno con las enzimas de la albahaca. Cuando lo guardes en un recipiente, añade una capa superficial de aceite de oliva por encima que lo aísle del aire.
¿Cómo puedo conseguir que la yema quede centrada?
Una vez introducidos los huevos en el agua hirviendo, remueve el agua suavemente formando círculos de forma constante durante los primeros 3 o 4 minutos de cocción.
¿Con qué puedo acompañar el pesto verde?
Es un gran condimento para todo tipo de pastas. Por ejemplo, con pastas largas como los espaguetis, o cortas como los macarrones. También funciona como aderezo en ensaladas, carpachos, sopas de verduras o tostadas.
¿Con qué puedo acompañar el pesto rojo?
Con pasta caliente o fría, como base para untar en focaccias, rellenar empanadas, acompañar carnes o verduras asadas, y como sustituto del tomate tradicional en bases de pizza.