Mejillones con salsa de tomate picante, receta de Karlos Arguiñano
Una tapa clásica que sigue triunfando en los bares españoles
Los mejillones en salsa de tomate picante son una de las recetas más populares para disfrutar de este marisco. En algunas localidades de Gipuzkoa se conocen como tigres, aunque a diferencia de la versión rellena con bechamel y rebozada más habitual en otras zonas, aquí se sirven con una salsa de tomate ligeramente picante.
Karlos Arguiñano recupera esta receta tradicional elaborada con tomate, pimiento, ajo y alegría riojana. Una propuesta sencilla y económica, perfecta para mojar pan. Y si te gustan las recetas con mejillones, también puedes probar los mejillones a la marinera o los mejillones en vinagreta.
Ingredientes
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1 kilo de mejillones
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1 barra de pan
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1 kilo de tomate pera
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1 cebolla
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3 dientes de ajo
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1 pimiento rojo
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1 alegría riojana
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100 mililitros de vino blanco
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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azúcar
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2 hojas de laurel
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
30 m
Tiempo total
45 m
Alérgenos
Moluscos
Gluten
Sulfitos
Paso a paso
Limpia bien los mejillones y ábrelos
Limpia los mejillones retirándoles las barbas y cualquier impureza que puedan tener. Colócalos en una tartera, vierte el vino, agrega las hojas de laurel y coloca la tapa.
Deja que se abran. Retira la cáscara que no tiene mejillón y reserva la que tiene.
Reserva también el caldo resultante.
Rehoga las hortalizas
Pela y pica los ajos y la cebolla y ponlos a pochar en una cazuela con un chorrito de aceite.
Pica el pimiento y añade. Sazona y deja que se pochen bien.
Prepara la salsa de tomate picante
Trocea los tomates y agrégalos. Añade la alegría riojana, 1/2 cucharadita de sal y otra media de azúcar. Deja cocinar durante 30-40 minutos.
Pasa la salsa por el pasapurés y colócala en una cazuela. Añade un poco del caldo resultante de abrir los mejillones y mezcla bien.
Sirve los mejillones con salsa de tomate picante
Sirve los mejillones con el tomate y acompaña con el pan.
Consejos y trucos
Antes de cocinarlos, descarta los mejillones que estén rotos o los que permanezcan abiertos y no se cierren al darles un ligero golpe. Es una señal de que no están en buen estado.
Para la salsa, utiliza tomates pera bien maduros. Al tener más pulpa y menos agua, permiten obtener una salsa más concentrada y sabrosa.
Si prefieres un resultado menos picante, reduce la cantidad de alegría riojana o sustitúyela por pimiento choricero, que aporta color y sabor sin tanto picante.
No deseches el caldo que sueltan los mejillones al abrirse. Una vez colado para eliminar posibles restos de arena o impurezas, puedes añadir una parte a la salsa de tomate para potenciar todavía más el sabor
Preguntas y respuestas
¿Por qué se llaman tigres los mejillones tigre?
En buena parte de España, los tigres son unos mejillones rellenos de bechamel, rebozados y fritos. Sin embargo, en algunas localidades de Gipuzkoa y Bizkaia, el nombre hace referencia a unos mejillones servidos con salsa de tomate picante.
El origen del nombre está precisamente en ese punto de picante, que recuerda al carácter del animal. De hecho, cuando el picante era especialmente intenso, en algunas zonas se les conocía como tigres rabiosos.
Aunque ambas preparaciones comparten el mismo ingrediente principal, se trata de recetas de mejillones diferentes. Por eso, cuando se habla de tigres, conviene tener en cuenta que el nombre puede designar tanto los clásicos mejillones rellenos como esta versión tradicional con salsa de tomate picante, muy popular en la cocina vasca.
¿Pican mucho estos mejillones tigre?
El nivel de picante puede ajustarse fácilmente. La alegría riojana aporta el toque característico de la receta, pero puede reducirse o aumentarse según el gusto de cada persona.
¿Se pueden preparar los tigres con antelación?
Sí. La salsa puede prepararse con varias horas de antelación e incluso el día anterior. Antes de servir, basta con calentarla suavemente y napar los mejillones.
¿Con qué acompañar los mejillones con salsa de tomate picante?
La mejor compañía para esta receta es una buena barra de pan casero para disfrutar de la salsa.
También pueden servirse como parte de una mesa de aperitivos junto a gildas, anchoas, croquetas de jamón o una ensaladilla rusa.