Sopa de arroz, zanahoria y guisantes, receta de Karlos Arguiñano
Un plato de cuchara con verduras, ligero, rápido y fácil de preparar
Los platos de cuchara no son solo para el invierno. Cuando llega el buen tiempo, también apetece una sopa ligera y fácil de hacer, como esta sopa de arroz que prepara Karlos Arguiñano.
Conocida también como “sopa de arroz para enfermos”, es una receta suave y fácil de digerir. A diferencia de otras sopas más elaboradas, como la sopa de marisco, se prepara en poco tiempo. En menos de 30 minutos tienes un plato ligero y reconfortante con zanahoria y guisantes.
Ingredientes
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75 gramos de arroz largo
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1 cebolleta
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1 diente de ajo
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2 zanahorias
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100 gramos de guisantes frescos desgranados
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1 litro de caldo de verduras
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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6-8 hebras de azafrán
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perejil
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
13 m
Cocinado
17 m
Tiempo total
30 m
Paso a paso
Cuece la zanahoria, los guisantes y el arroz en caldo de verduras
Calienta 1-2 cucharadas de aceite en una cazuela. Pela y pica la cebolleta y el ajo e introdúcelos en la cazuela.
Deja que se pochen durante 4 minutos aproximadamente, sin que cojan color. Pela y pica las zanahorias y agrégalas.
Incorpora el arroz, el azafrán y los guisantes, y rehoga todo durante 1 minuto. Vierte el caldo, sazona y cocina a fuego suave durante 12 minutos aproximadamente.
Sirve la sopa de arroz
Reparte la sopa en platos hondos y decora con una hoja de perejil.
Consejos y trucos
Es importante controlar la proporción de líquido y servir la sopa justo después de cocinarla, para evitar que el arroz absorba demasiado caldo y termine espesándose en exceso.
También puedes preparar esta sopa con caldo de pescado, por ejemplo si te sobran las cabezas al cocinarlo, o con caldo de pollo. Y, en el peor de los casos, incluso con agua queda bien.
Preguntas y respuestas
¿Qué tipo de arroz es mejor usar para hacer sopas?
Para este tipo de sopas conviene usar un tipo arroz de grano largo, ya que ayuda a que el caldo quede más limpio y los granos se mantengan enteros.
A diferencia del arroz de grano corto, como el de sushi o el de paella, que contiene mucha amilopectina —un almidón más pegajoso—, el arroz largo tiene más amilosa.
Por eso los granos no se pegan entre sí, conservan una textura firme después de la cocción y es más difícil que se pasen o queden apelmazados si se respetan los tiempos.
¿Se le pueden añadir otros ingredientes?
Sí, admite muy bien otros ingredientes, como el apio. Además, puedes incorporarlos para darle matices distintos y adaptar la sopa a otros sabores.
Por ejemplo, si le añades jengibre y cilantro, tendrás una sopa con aire asiático. Si le pones azafrán o pimentón, conseguirás una base más mediterránea. Y si le sumas queso y leche, se transforma en una crema suave y reconfortante.
¿Por qué se dice que la sopa de arroz es para enfermos?
Esta receta, un clásico del recetario de abuelas y madres, se considera el plato por excelencia para los convalecientes por su fácil digestión. Durante generaciones se ha utilizado como un remedio casero y reconfortante cuando alguien en casa sufría algún trastorno digestivo.
Y es que, al cocerse durante bastante tiempo en agua, el arroz queda prácticamente “predigerido”, lo que facilita la absorción de nutrientes sin resultar 'pesado' para el estómago.