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Cómo ser minimalista y consumir menos


El minimalismo es un estilo de vida diaria que se centra en ir a lo más esencial, es decir, se trata de conservar los objetos imprescindibles y deshacernos de lo que es superfluo como garantía de un hogar en orden y equilibrio.

En este artículo te explico cómo adoptar un estilo de vida minimalista y te invito a conocer todos los beneficios de esta filosofía de vida.


"Menos es más". ¿Te suena esta frase? La acuñó el arquitecto Mies Van der Rohe en referencia al mundo de la arquitectura y el diseño. Con el paso de los años, podríamos decir que esta sencilla frase se ha convertido en sinónimo de minimalismo. Y, aunque el minimalismo es un término mundialmente conocido, muchos desconocen a qué hace referencia o en qué ámbitos de la vida cotidiana puede aplicarse.

Y, redoble de tambores, la buena noticia es que el minimalismo puede aplicarse en todos los ámbitos de tu vida diaria, bien en tu hogar con la limpieza y el orden, en tu trabajo (al organizar tu escritorio u ordenador), en tu negocio (con la decoración) o bien como un pensamiento que se basa en ir a lo esencial.

Ser minimalista es vivir con aquello que se ama e inspira

En definitiva, alguien que adopta el minimalismo como filosofía de vida conseguirá una vida más tranquila y sencilla, además de que gozará de una claridad mental muy superior a la media.

Cómo ser minimalista y consumir menos

Ordenatrix: "El minimalismo se basa en tener lo básico y despojarnos de todo aquello que ocupa un espacio innecesario en tu casa y en tu mente".

Para que un espacio sea minimalista debe tener lo básico y necesario. Por lo tanto, la primera clave para conseguir un sitio ordenado es deshacerse de todo lo que no se necesita ni se utiliza. Una persona minimalista lleva un estilo de vida desprendido de los bienes materiales superfluos.

Veamos qué más beneficios nos aporta el minimalismo y por qué querrás adoptarlo como filosofía de vida.

Beneficios del minimalismo

El mayor beneficio del minimalismo es que reduce el estrés del día a día, pues rompe con la rutina. De hecho, cada vez más se ven parques, museos, restaurantes, hoteles y viviendas minimalistas. No obstante, no es el único beneficio. Aquí, ¡te los enseño todos!

Con el minimalismo ahorras tiempo

¿Tienes más de un reloj y por la mañana no sabes cuál elegir? El minimalismo incide directamente en la toma de decisiones ayudándote, por ejemplo, a ahorrar tiempo en el proceso. Esto es algo que nos ocurre a todos, cuantas más opciones tengamos, más tiempo tardaremos en decidir qué utilizar, cómo limpiar, qué comprar, qué comer, etc.

Por otra parte, también ahorras tiempo a la hora de buscar objetos que necesitas. Este aspecto está estrechamente ligado al orden en tu vivienda. Por ejemplo, al tener los objetos básicos en un solo lugar, libre y despejado, será mucho más fácil encontrarlos.

Un espacio minimalista solo tiene los objetos más básicos

Cómo ser minimalista y consumir menos

El minimalismo tiene como objetivo priorizar y defender un espacio físico equilibrado, sin elementos superficiales que lo atiborren.

Con el minimalismo ahorras dinero

Con el minimalismo puedes ahorrar dinero. Esto no es una promesa, es una realidad. Al llevar un modo de vida minimalista, tu consumo es más reducido y el dinero que no lo gastas en enseres banales como ropa, decoración, objetos de usar y tirar, etc., todo ese dinero lo ahorras. Sin embargo, no hay que confundirlo con llevar un estilo de vida austero, simplemente es vivir con lo justo y necesario.

Además, si llevas una vida minimalista, también evitas repetir una compra. ¿Te suena eso de "tengo tanta ropa que no sé qué ponerme"? Normalmente, tendemos a comprar con desmesura, a acumular ropa sin pensar en si tendremos camisetas, vestidos o pantalones similares.

Con un estilo de vida minimalista no malgastarás tu dinero en cosas que, probablemente, ya tienes en casa o en tu armario.

Con el minimalismo aumenta tu claridad mental

Otra de las ventajas de ser minimalista es que liberas tu hogar de cosas que ya no utilizas. Esta simple acción repercute mucho en tu salud mental. ¿Recuerdas la filosofía de Marie Kondo y su método Konmari? La organizadora japonesa dice que solo es necesario quedarse con las cosas que nos hacen felices para llevar una vida equilibrada y en orden.

Pues con el minimalismo ocurre lo mismo, cuando despejas tu casa de objetos y enseres innecesarios, notarás cómo aumenta tu nivel de claridad mental. Esto es así porque cuando tiramos todo aquello que no necesitamos nos invade un sentimiento de tranquilidad, bienestar y liberación.

Cómo ser minimalista y consumir menos

El minimalismo no solo implica una liberación física, ¡también mental! Nos ayuda a ganar un equilibrio en nuestro día a día.

Cómo poner en práctica el minimalismo en mi casa y en mi vida

Ahora viene lo realmente interesante. Si después de ver sus beneficios y ventajas quieres adoptar y poner en práctica el minimalismo como filosofía de vida solo debes seguir estos pasos:

1. Cuéntaselo a tus convivientes

Si compartes piso o vives con más familiares, es muy importante que les hagas una declaración de intenciones, es decir, que les informes de que vas a poner en práctica el minimalismo y que es un estilo de vida que deben respetar.

Pero esto es algo recíproco, es decir, que tú seas minimalista no implica que tus compañeros o familiares deban serlo. Simplemente partimos del respeto y el orden.

Ahora bien, si ves que es posible convertir en espacios minimalistas los espacios comunes como la cocina, el salón o el hall, puedes hacer una propuesta.

Cómo ser minimalista y consumir menos

Si quieres ser minimalista, un documental que no te puedes perder es Minimalismo (Netflix), donde Joshua Fields Millburn y Ryan Nicodemus nos muestran cómo podría ser mejor la vida con menos.

2. Persiste en el camino

Ser minimalista es un proceso muy largo y con un objetivo muy claro. Y, no te voy a engañar, requiere tiempo, paciencia y persistencia. Piensa que es algo que vas a ir adoptando poco a poco y que tienes que sortear el consumismo, uno de los principales ejes de nuestra sociedad.

En el camino es muy probable que tropieces, especialmente cuando tengas gestos con otras personas como ir de compras o en el momento en el que vayas a hacer regalos físicos. Algo que yo aplico en mi vida es realizar regalos físicos que se puedan consumir: por un lado, regalo servicios como masajes, spas, cenas; y, por otro lado, hago regalos que se puedan consumir y sean sostenibles (alimentos especiales, bolsos hechos a mano, objetos sostenibles).

3. Retirar, retirar y retirar

No desistas. Si tu objetivo es ser minimalista y consumir menos, ¡no tires la toalla! Es un estilo de vida que mucha gente lleva y que tiene enormes beneficios para ti y tu entorno. Por ejemplo, a la hora de organizar tu armario, si ves que tienes prendas que puedes retirar y que otra persona podría utilizar más que tú, estás siendo más sostenible con el planeta.

De igual forma ocurre con el consumismo de los objetos de un solo uso (plásticos y otros enseres), si los evitas, es un gran favor que le haces a la flora y la fauna.

Una casa organizada siempre será beneficiosa para tu salud mental y tu bienestar

Un último consejo que te doy es que limpies y organices tu casa con frecuencia. Sin orden no hay armonía y sin armonía no hay bienestar. Por ejemplo, ¿sabías que los japoneses realizan una limpieza profunda de su casa al finalizar el año? Este tradicional método de limpieza se llama oosouji y ayuda a liberar todo el estrés que la casa ha sufrido durante los 365 días.

Pero no solo hay que limpiar, también debemos limpiar bien. Esto implica: organizar las cosas de forma eficiente y ganando el máximo espacio posible. Por ejemplo, en tu armario, el doblado vertical (el que utiliza Marie Kondo para doblar la ropa) hará maravillas con tus camisetas y jerséis.

Tras descubrir los pasos para ser minimalista, ¿te animas a serlo? ¡Son todo ventajas!