En realidad podemos asar el tipo de pimiento que más nos guste: rojos morrones y grandes (carnosos, jugosos y más dulces que el resto), verdes, naranjas o amarillos, los que prefiramos.
Combinando los pimientos asados de 4 colores diferentes podemos obtener platos llamativos y coloridos ¡el resultado será espectacular!
Es importante, eso sí, adquirir en el mercado o huerta los pimientos de mejor calidad y fijándonos que tengan el punto de maduración adecuado (un buen aspecto).
En lo que se refiere al tamaño, asaremos los pimientos que sean de unas dimensiones similares, ya que dependiendo del tiempo que los dejemos en el horno obtendremos unos resultados u otros (los más pequeños podrían quemarse, mientras que los grandes tal vez estén crudos).

Ingredientes para asar los pimientos en el horno:
2 pimientos rojos
2 pimientos verdes
2-3 cucharadas de aceite de oliva virgen
sal

Cómo asar pimientos al horno paso a paso:
Paso 1
En primer lugar tenemos que lavar los pimientos seleccionados debajo del agua del grifo para eliminar cualquier tipo de impureza o suciedad (en mayor medida si provienen de la huerta).

Paso 2
Colócalos los pimientos sobre la bandeja del horno (o una fuente de cocina grande) ligeramente engrasada con aceite dejando una separación prudente entre unas piezas y otras (paralelamente dejamos precalentando el horno a 200ºC).

Paso 3
Regamos los pimientos con un chorrito de aceite virgen extra y untamos hasta que se empapen correctamente y de forma homogénea.

Paso 4
Añadimos la sal a los pimientos ya dispuestos en la bandeja del horno (al gusto).

Paso 5
Asamos los pimientos a una temperatura de 190ºC durante 25-35 minutos aproximadamente con el horno precalentado (es conveniente dar la vuelta a los pimientos a mitad de cocción con el objetivo de que se cocinen bien por todos los lados).

Paso 6
Pasado el tiempo estipulado, retiramos los pimientos del horno y dejamos que se
templen (el punto final dependerá del gusto de cada uno, pudiendo aparecer "manchas negras" que nos indicarán que están correctamente asados).

Dejamos reposar unos 20 minutos los pimientos en un baño de vapor con el fin de que "suden" y podamos retirar la piel de una forma más sencilla: utilizaremos papel de aluminio, film o los meteremos por ejemplo, en una bolsa hermética para completar este proceso. Posteriormente nunca debemos lavarlos con agua debajo del grifo, ya que perderíamos todo su sabor y textura.

Paso 7
Una vez realizada la recomendación anterior, retiramos con paciencia y cuidado el tallo y las pepitas de los pimientos.

Paso 8
Pelamos los pimientos con especial cuidado y delicadeza (podemos utilizar unos guantes aptos para la cocina) para obtener el mejor resultado posible.

Paso 9
Cortamos los pimientos en tiras al gusto y en función de para qué vayamos a utilizarlos (normalmente serán largas y no demasiado finas) y ¡a disfrutar!

Consejos y conservación:
Una vez asados y pelados, puedes comerlos tal cual, aliñados con un poco de aceite y sal, o bien salteados en una sartén con un poco de aceite y un par de dientes de ajo.
Si vamos a consumir los pimientos asados en pocas horas, es recomendable envasarlos en un recipiente hermético o tupper con sus propios jugos en la nevera o frigorífico.
Suponiendo que vayan a pasar más de 48 horas, es preferible cubrirlos con aceite de oliva virgen extra.
Por contra, si queremos que se conserven a largo plazo, optaremos por el envasado al vacío o conservas caseras.

Recetas de pimientos asados:
Pimientos morrones asados y aliñados

Una sugerencia que podemos servir como entrante: Pimientos morrones asados y aliñados, una propuesta de acompañamiento muy fácil de preparar ¡el resultado te sorprenderá!
Chuletas de cerdo con pimientos asados y aros de cebolleta

A continuación presentamos una jugosa y clásica receta que seguro que todos hemos degustado en alguna ocasión: Chuletas de cerdo con pimientos asados y aros de cebolleta ¡no te podrás resistir a esta irresistible propuesta!