Tiernas y muy caseras
Magdalenas de mantequilla y almendra, receta de Joseba Arguiñano
Bizcochitos tiernos y esponjosos, perfectos para la merienda o para acompañar el café
Joseba Arguiñano enseña cómo hacer magdalenas de mantequilla y almendra, unos bizcochitos clásicos de la repostería española que siempre han acompañado desayunos y meriendas.
Se trata de una receta tradicional, elaborada con mantequilla en lugar de aceite. No lleva impulsor químico. Basta con blanquear bien la mantequilla y batir la masa el tiempo suficiente para incorporar aire y conseguir ese copete natural tan característico de las magdalenas tiernas de toda la vida.
Índice de contenidos
Ingredientes
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200 gramos de mantequilla en punto de pomada
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200 gramos de azúcar
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3 huevos
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220 gramos de harina
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ralladura de 1/2 limón
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sal
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25 gramos de almendra fileteada
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1 cucharada de azúcar glas
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hojas de menta
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
15 m
Tiempo total
35 m
Alérgenos
Leche
Huevos
Gluten
Frutos de cáscara
Paso a paso
Blanquea la mantequilla
Pon la mantequilla en un bol grande y bátela con una batidora de varillas eléctrica hasta que blanquee y espume un poco.
Incorpora los huevos uno a uno y bate
Agrega el azúcar y la ralladura de limón, mezcla un poco y bate los ingredientes un poco.
Incorpora los huevos de uno en uno (no hay que agregar el siguiente huevo hasta que el anterior no esté totalmente integrado) y sigue batiéndolos.
Agrega sal, incorpora la harina y mezcla
Añade una pizca de sal y tamiza la harina encima.
Mezcla los ingredientes con movimientos suaves y envolventes hasta que desaparezca la harina.
Rellena las cápsulas con la masa y hornea
Introduce la mezcla en una manga pastelera y rellena las cápsulas de magdalena a la mitad, pon unas almendras fileteadas encima y espolvoréalas con un poco de azúcar glas.
Colócalas sobre una bandeja de horno e introdúcelas en el horno (horno precalentado sin aire a 200 ºC).
Baja la temperatura del horno a 175 ºC y hornéalas durante 15 minutos. Retíralas y deja que se enfríen sobre una rejilla.
Pasa las magdalenas de mantequilla y almendra a una rejilla
Sirve y decóralas con unas hojas de menta.
Consejos y trucos
Para que la mantequilla alcance el punto pomada, lo ideal es sacarla con antelación del frigorífico y dejar que adquiera la temperatura ambiente.
Otra opción es darle pequeños golpes de calor en el microondas hasta que esté blanda, pero sin derretirse.
Al incorporar la harina, es importante mezclar los ingredientes suavemente para no perder el aire que se ha incorporado previamente al batir la mantequilla con el azúcar y los huevos. Lo recomendable es integrar la harina con una espátula, o incluso con la mano.
Si utilizas una batidora en este paso, eliminarás el aire de la mezcla, lo que afectará la esponjosidad del resultado final.
Estas magdalenas representan la versión más clásica y tradicional, ya que no llevan impulsor químico ni levadura en polvo.
Su volumen y ligereza se logran de manera natural al blanquear la mantequilla e incorporar los huevos uno a uno, lo que da como resultado una textura esponjosa y delicada.
No olvides añadir una pizca de sal a la mezcla, ya que actúa como potenciador de sabor, realzando todos los matices de la receta.
Esta masa base es perfecta para crear distintas versiones. Si añades cacao puro, obtendrás unas deliciosas magdalenas de chocolate. También puedes incorporar perlitas de chocolate o frutos secos.
En caso de añadir frutos secos, lo ideal es tostarlos previamente para que queden crujientes, ya que, si se mezclan directamente en la masa sin tostar, no se cocerán correctamente.
Y por el contrario, si los colocas espolvoreados sobre la superficie, el calor del horno los dorará, aportando un toque crujiente al salir las magdalenas.
Una duda común es si hornear con aire o sin aire. Lo más recomendable es cocer las magdalenas en un horno sin ventilador, ya que así subirán mejor. Si usas el horno con aire, les costará más crecer.
Preguntas y respuestas
¿Qué aporta la mantequilla en la repostería?
Aunque en gran parte de España se ha popularizado la magdalena elaborada con aceite -de copete alto, cubierta con azúcar y aromatizada con canela, limón o naranja-, también existen recetas que emplean mantequilla como grasa principal. Pero ¿qué beneficios ofrece este ingrediente?
La mantequilla aporta un sabor y una cremosidad incomparables. Contribuye a aumentar el volumen de las masas y actúa como estabilizante, ayudando a que no se hundan durante la cocción.
Además, retiene la humedad, lo que permite que los productos de repostería conserven su sabor y textura durante más tiempo.