Recetas de pasta que no son pasta: ideas para salir de los espaguetis de siempre
Ideas originales para disfrutar de la pasta de otra manera y descubrir alternativas para todos los gustos
Mentiríamos si dijéramos que la pasta no forma parte de nuestro cuore. Es fácil de preparar, económica y un plato muy socorrido que gusta a todo el mundo, también a los más pequeños. Con tantas versiones distintas, es casi imposible que a alguien no le guste ninguna.
Hay muchas formas de disfrutar de platos que recuerdan a la pasta sin recurrir siempre a los mismos ingredientes.
Podemos preparar espaguetis con tiras de calabacín, unos ñoquis de patata o una moussaka que podría pasar perfectamente por lasaña.
También podemos probar otros tipos de pasta, como la integral o la elaborada con lentejas, garbanzos o arroz, con opciones sin gluten incluidas.
En este artículo te mostramos ideas para salir de los platos de siempre, descubrir nuevas combinaciones y encontrar alternativas que encajen con tus gustos y necesidades. Porque, aunque la pasta tradicional siempre tendrá un hueco en nuestra cocina, hay vida más allá de los macarrones con tomate.
El calabacín: la verdura que se hace pasar por pasta
Los espaguetis de calabacín son una de las alternativas vegetales más conocidas a la pasta tradicional y están igual de ricos, aunque no sepan igual.
El truco está en cortar el calabacín en tiras finas y alargadas, con un espiralizador, un sacapuntas de cocina, una mandolina o un cuchillo.
Después, basta con saltearlo brevemente para que quede tierno pero conserve cierta firmeza.
Su textura y su capacidad para acompañarse de salsas hacen que sea una alternativa muy versátil.
Además, admite muchísimas combinaciones. Si te apetece probarlos, aquí tienes varias ideas de Hogarmania.
Espaguetis de calabacín con boloñesa
Seguro que te faltan dedos de la mano para contar cuántas personas conoces a las que les gusta la pasta boloñesa. Pues imagínate si les preparas esta versión con calabacín.
Las tiras de verdura sustituyen a los espaguetis de trigo y se acompañan de una salsa de carne, verduras y tomate. Una forma diferente de disfrutar de uno de los platos más queridos de la cocina italiana y de incorporar más verdura al menú. Aquí tienes la receta de los espaguetis de calabacín con boloñesa.
Espaguetis de calabacín con almejas
Si lo tuyo es el sabor a mar, apunta esta combinación. Los espaguetis de calabacín con almejas son una alternativa sabrosa para quienes disfrutan de los platos marineros.
El calabacín hace de sustituto de la pasta y deja todo el protagonismo a las almejas y a su jugo.
Espaguetis de calabacín con gambas
¿Prefieres las gambas? También tienen su versión. Esta receta reúne el sabor suave del calabacín con el toque marino de las gambas, una combinación sencilla que funciona muy bien en un salteado.
Joseba Arguiñano te enseña cómo preparar unos espaguetis de calabacín con gambas ricos, ricos.
Canelones de calabacín y langostinos
Si ves unos canelones en el plato, probablemente no te extrañe encontrar un relleno sabroso, bechamel y una buena capa gratinada. La diferencia es que aquí las láminas de pasta se sustituyen por tiras finas de calabacín.
En esta receta de Karlos Arguiñano, el calabacín envuelve un relleno de langostinos y verduras, que se sirve con bechamel y se gratina. Estos canelones de calabacín y langostinos son una manera original de preparar unos canelones sin recurrir a las placas tradicionales.
Moussaka: parece lasaña, pero no lleva pasta
La moussaka puede pasar por lasaña y muchos creen que es un tipo de lasaña rellena con berenjena. Tiene capas, un relleno sabroso y una superficie gratinada que invita a meter el tenedor sin pensárselo dos veces.
Sin embargo, en su versión griega más conocida, las láminas de pasta se sustituyen por rodajas de berenjena.
Se prepara tradicionalmente con berenjena, carne picada y tomate, y se cubre con una capa de bechamel antes de hornearla.
El resultado es un plato contundente, jugoso y lleno de sabor que demuestra que no hacen falta placas de pasta para montar un buen pastel por capas.
Ñoquis: parecen pasta, pero la patata es la protagonista
Los ñoquis, también conocidos como gnocchi, suelen servirse como la pasta y acompañarse de salsas de tomate, queso o boloñesa. La diferencia está en su elaboración, ya que los tradicionales se preparan principalmente con patata y harina.
Su textura tierna combina de maravilla con todo tipo de salsas y acompañamientos.
Ñoquis a la boloñesa con carne y tomate
La salsa de toda la vida se encuentra aquí con unos bocados de patata tiernos y suaves. Una combinación de las que gustan a pequeños y mayores y que demuestra que, a veces, basta con cambiar un ingrediente para descubrir un plato diferente.
Anímate con estos ñoquis a la boloñesa de Joseba Arguiñano.
Ñoquis de espinaca rellenos de queso
Si te gustan las espinacas y eres de los que nunca dicen que no a un buen queso, esta receta lleva tu nombre. Los ñoquis de espinaca rellenos de queso combinan verdura y esconden un relleno de queso que aporta cremosidad a cada bocado.
Ñoquis con salmón
¿Y si cambiamos la carne y el tomate por pescado? Los ñoquis con salmón combinan la textura suave de la patata con el sabor del pescado. Una idea diferente para salir de las salsas de siempre y comer más pescado.
Gnocchi alla sorrentina
Tomate, queso y albahaca, tres ingredientes que nos llevan directamente a los sabores más reconocibles de Italia.
Los gnocchi alla sorrentina (o ñoquis a la sorrentina) se preparan con ñoquis, salsa de tomate y queso, y se terminan al horno para conseguir una superficie gratinada de lo más apetecible.
Ñoquis con roquefort
Para los amantes de los quesos con personalidad, esta receta de ñoquis con roquefort es una apuesta segura.
Ñoquis de calabaza a la carbonara
La calabaza también tiene su sitio en el mundo de los ñoquis. Su sabor ligeramente dulce combina de maravilla con la carbonara, una salsa cremosa y sabrosa que le da el contrapunto perfecto.
Si te apetece probar algo diferente, estos ñoquis de calabaza con carbonara son una opción de lo más apetecible.
Calabaza espagueti: una verdura con forma de pasta
La calabaza espagueti es un tipo de calabaza que, al cocinarse, se separa en hebras alargadas que recuerdan a los espaguetis. Basta con cocinarla, raspar su pulpa con un tenedor y acompañarla con salsa de tomate, verduras, queso, boloñesa o lo que te apetezca.
Otras formas de preparar pasta
Pasta de legumbres
Esta variedad de pasta se prepara con harina de legumbres como lentejas, garbanzos, guisantes o alubias, y por eso tiene un sabor, textura y composición nutricional diferente a la pasta tradicional.
La diferencia entre la pasta integral y la pasta de legumbres es que la integral se elabora con el grano completo del cereal y tiene más fibra y firmeza, mientras que la de legumbres aporta más proteina y fibra, pero es más densa.
Son ideales si necesitas evitar el gluten, pero no todas las variedades son aptas para celíacos o intolerantes, así que será mejor que revises la etiqueta cuando vayas a comprar.
Pasta casera con verduras
Otra forma de darle una vuelta a los platos de siempre es preparar pasta en casa y combinarla con ingredientes frescos. Estos tallarines de setas, calabacín y queso son un buen ejemplo de cómo las verduras pueden aportar sabor y variedad a una receta de pasta tradicional.
Pasta de arroz
La pasta no tiene por qué elaborarse siempre con trigo, nos ha quedado claro, ¿verdad? La pasta de arroz es otra opción para variar los platos de siempre y descubrir nuevas combinaciones.
En esta receta de ragout de pescado con espirales de arroz, Karlos Arguiñano las acompaña de un guiso marinero con rape, salmón, gambas y almejas.
Pasta Barbie o pasta rosa
No hacen falta colorantes para preparar una pasta color rosa fucsia digna de Barbie, tan solo remolacha. Basta con añadir un poco de remolacha cocida hecha puré a la masa de pasta fresca para darle un toque original a nuestros platos.
Al final, se trata de probar cosas nuevas, encontrar otras formas de disfrutar de la cocina y no renunciar a lo que más nos gusta. ¡Ahora te toca ponerte el delantal y probar todas!