Cocina tradicional
Albóndigas en salsa de tomate, receta de Joseba Arguiñano
Cocina cotidiana bien hecha
Las albóndigas en salsa de tomate siguen siendo uno de esos platos de cocina casera que funcionan siempre, especialmente cuando se preparan con una mezcla sencilla y bien trabajada. En esta versión se utiliza únicamente carne de ternera, ligada con miga de pan hidratada en leche y aromatizada con ajo y perejil majados, una combinación clásica que garantiza albóndigas tiernas y sabrosas.
Tras un breve reposo, se forman, se doran ligeramente y se terminan de cocinar en salsa de tomate, logrando un plato equilibrado, fácil de preparar y perfecto para el día a día. Es una elaboración que conecta con la cocina de siempre y con recetas caseras de fondo de recetario, como estas albóndigas en salsa al estilo de la abuela, y que funciona igual de bien recién hechas que reposadas de un día para otro.
Ingredientes
-
500 gramos de carne picada de ternera
-
50 gramos de miga de pan
-
1 huevo
-
2 dientes de ajo
-
70 mililitros de leche
-
salsa de tomate
-
harina para rebozar
-
30 gramos de aceite de oliva virgen extra
-
sal
-
pimienta negra molida
-
perejil
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
30 m
Cocinado
20 m
Tiempo total
50 m
Alérgenos
Gluten
Huevos
Leche
Paso a paso
Hidrata la miga de pan
Corta la miga de pan en trozos homogéneos y colócala en un cuenco. Añade la leche y deja que se empape bien, hasta que esté blanda pero no excesivamente líquida.
Prepara el majado de ajo y perejil
Pela los dientes de ajo y colócalos en un mortero junto con el perejil fresco. Májalo todo hasta obtener una pasta aromática y bien integrada, que se incorporará después a la carne para repartir el sabor de manera uniforme.
Mezcla y amasa
Incorpora al bol de la carne el huevo, la miga de pan hidratada y la majada de ajo y perejil. Salpimienta y mezcla bien, amasando con las manos hasta que todos los ingredientes queden perfectamente integrados.
Forma y reboza las albóndigas
Pon harina de trigo en un plato. Da forma a las albóndigas procurando que todas tengan un tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme. Pásalas ligeramente por la harina y resérvalas.
Dora las albóndigas
Calienta el aceite de oliva virgen extra en una sartén grande y fríe las albóndigas por tandas, solo hasta que queden doradas por fuera. Retíralas y resérvalas.
Cocción final en la salsa
Incorpora las albóndigas a la salsa de tomate caliente y lleva el conjunto a ebullición durante unos minutos, lo justo para que se impregnen bien del sabor y queden jugosas. Sirve calientes.
Emplatado y presentación
Reparte las albóndigas calientes en los platos. Termina con un poco de perejil fresco picado por encima y sirve de inmediato.
Consejos y trucos
Conviene pedir al carnicero que pique la carne en el momento para garantizar frescura y una mejor textura en las albóndigas.
La miga de pan hidratada en leche es clave para conseguir unas albóndigas tiernas y jugosas.
El reposo de la mezcla antes de formar las albóndigas ayuda a que se liguen mejor y mantengan la forma al cocinarlas.
Dorar las albóndigas primero permite sellarlas y conservar su jugosidad al terminarlas en la salsa de tomate.
Preguntas y respuestas
¿Por qué las albóndigas caseras saben mejor al día siguiente?
Con el reposo, la carne se asienta y se impregna mejor de la salsa, los sabores se redondean y la textura resulta más jugosa. Es uno de esos platos que ganan con el tiempo, ideales para preparar con antelación y disfrutar sin prisas.
¿Se pueden congelar las albóndigas?
Sí, una vez cocinadas en la salsa se pueden congelar sin problema.
¿Con qué completar el menú si servimos albóndigas en salsa de tomate?
Este plato se puede completar con una ensalada de pasta servida como entrante o acompañamiento ligero. La pasta aporta hidratos de carbono y la verdura cruda suma frescor, vitaminas y fibra, equilibrando el conjunto y haciendo el menú más completo sin recargarlo.