Postre sin horno

Charlota de leche condensada y limón

Un postre frío y cítrico, muy fácil de preparar, perfecto para San Valentín e incluso para repetir todo el año

13 feb 2026 - 16:30
Charlota de leche condensada y limón, el postre cremoso sin horno
Charlota de leche condensada y limón, el postre cremoso sin horno | Marisol Mattos

La charlota de leche condensada y limón es un postre frío, sencillo y fresco, perfecto para cuando apetece algo dulce sin encender el horno. Es una receta ideal para preparar con antelación, ya que necesita unas horas de reposo en la nevera para asentarse bien.

Con el paso del tiempo, los bizcochos se hidratan ligeramente y la crema gana cuerpo, dando como resultado un dulce cremoso, fácil de cortar y muy agradable de comer. Funciona igual de bien como cierre de una comida especial, como San Valentín, o para disfrutarla cualquier día del año.

Ingredientes

Ingredientes para hacer carlota de leche condensada y limón
Ingredientes para hacer la charlota de leche condensada y limón | M. Mattos
  • ·

    200 gramos de leche condensada

  • ·

    300 gramos de queso crema para untar

  • ·

    ralladura de limón

  • ·

    100 mililitros de zumo de limón

  • ·

    8 frambuesas

  • ·

    8 bizcochos de soletilla

  • ·

    1 hoja de gelatina neutra

  • ·

    hojas de menta para decorar

Raciones

6

Coste

Bajo

Dificultad

Fácil

Preparación

20 m

Tiempo total

20 m

Alérgenos

Milk.png Leche
Nuts.png Frutos de cáscara
Gluten.png Gluten
Eggs.png Huevos

Paso a paso

1

Mezcla bien todos los ingredientes en un bol hasta integrar

Hidrata la gelatina.

En un bol amplio, mezcla el queso crema con la leche condensada. Remueve con una espátula o unas varillas hasta obtener una crema homogénea y sin grumos.

Calienta ligeramente el zumo de limón en el microondas, incorpora la hoja de gelatina previamente hidratada y remueve hasta que se disuelva por completo. Añade el zumo junto con la ralladura de limón al bol. Mezcla bien y prueba la crema.

En este punto puedes ajustar el sabor: si te gusta más ácido, añade unas gotas más de zumo; si prefieres un resultado más dulce, puedes incorporar un poco más de leche condensada.

Remueve hasta que todo quede bien integrado.

Mezcla el queso crema con la leche condensada; luego añade el zumo de limón y la ralladura
Mezcla el queso crema con la leche condensada; luego añade el zumo de limón y la ralladura | M. Mattos
2

Corta los bizcochos de soletilla por la mitad

Cubre la base del molde con papel de hornear para evitar que la crema se adhiera y así puedas desmoldarla fácilmente.

Corta los bizcochos de soletilla por la mitad a lo largo.

Colócalos alrededor de un molde pequeño o un aro de emplatar, formando una especie de pared. Asegúrate de que queden bien ajustados entre sí.

Divide los bizcochos de soletilla por la mitad y colócalos dentro del molde, bien alineados
Divide los bizcochos de soletilla por la mitad y colócalos dentro del molde, bien alineados | M. Mattos
3

Vierte la crema de queso y limón en el molde

Vierte la crema de queso y limón en el interior, alisa la superficie con una espátula.

Cubre la charlota de leche condensada y limón con papel film.

Lleva la charlota a la nevera y deja enfriar un mínimo de 2 horas, aunque lo ideal es dejarla reposar más tiempo o incluso prepararla el día anterior.

Durante el reposo, la crema se asienta y los bizcochos se humedecen ligeramente.

Añade la crema de queso con limón al molde y repártela de forma uniforme
Añade la crema de queso con limón al molde y repártela de forma uniforme | M. Mattos
4

Coloca sobre la charlota de leche condensada y limón una hoja de menta

Pasado el tiempo de reposo, retira el film con cuidado, desmolda la charlota y decora con las frambuesas frescas y unas hojas de menta justo antes de servir.

Decora la carlota de leche condensada y limón con frambuesas y sujétala con un lazo rojo y blanco
Decora la charlota de leche condensada y limón con frambuesas y sujétala con un lazo rojo y blanco | M. Mattos

Consejos y trucos

Es importante cubrir la charlota de leche condensada y limón con film transparente antes de guardarla en la nevera. De este modo, evitarás que absorba olores de otros alimentos.

Cubre la carlota de leche condensada y limón con film

Este postre mejora claramente con el reposo; si puedes, prepáralo con antelación.

Si no tienes frambuesas, puedes decorar con fresas, arándanos o incluso ralladura de limón.

Ajusta el punto de limón antes de montar la charlota, una vez fría, el sabor se intensifica.

Usa queso tipo crema a temperatura ambiente para que se mezcle mejor con la leche condensada.

El molde que utilicé en esta receta tiene aproximadamente 16 centímetros de diámetro. Es un molde pequeño, pero al verter la crema, adquiere altura y el resultado es muy vistoso.

Cubre la base del molde con papel

Sirve la charlota bien fría para que tenga la textura perfecta y resulte más refrescante.

Preguntas y respuestas

¿Con qué plato se puede acompañar la charlota de leche condensada y limón?

Este postre cítrico es muy refrescante, al igual que la clásica carlota de limón, y puede servirse como el broche perfecto para cualquier comida. Sin embargo, combina especialmente bien con recetas ligeras como un pescado a la plancha o al horno, por ejemplo, bacalao fresco con patatas panadera. También resulta un excelente contraste tras un plato de cerdo agridulce al estilo chino.

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