Repostería casera
Magdalenas de limón
Un clásico cítrico, esponjoso y muy fácil de hacer
Las magdalenas forman parte del recetario doméstico de toda la vida y son un clásico de panadería para el desayuno y la merienda. Se pueden hacer con mil sabores distintos, y hoy te propongo unas magdalenas de limón caseras.
En esta receta, el limón aparece en dos formas, zumo y ralladura, para aportar frescor sin resultar ácido. El yogur ayuda a conseguir una miga tierna y jugosa, con textura esponjosa y un punto muy de obrador.
Índice de contenidos
Ingredientes
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250 gramos de harina
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3 huevos
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80 mililitros de zumo de limón
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125 gramos de yogur natural
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100 mililitros aceite de girasol
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160 gramos de azúcar
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10 gramos de levadura en polvo
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ralladura de limón
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azúcar glas para espolvorear
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hojas de menta para decorar
Raciones
12
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
35 m
Tiempo total
45 m
Alérgenos
Gluten
Huevos
Frutos de cáscara
Paso a paso
Bate los huevos con el azúcar
En un bol amplio, casca los huevos y añade el azúcar. Bate con varillas manuales o eléctricas hasta que la mezcla esté bien integrada y ligeramente más clara.
No es necesario montar en exceso, pero sí asegurarte de que el azúcar empiece a disolverse.
Incorpora el yogur, el aceite, el zumo y la ralladura de limón
Incorpora el yogur natural, el aceite de girasol, el zumo de limón y la ralladura. Mezcla de nuevo hasta obtener una masa homogénea y aromática.
En este punto ya se aprecia el aroma del limón, que será el protagonista de la receta.
Tamiza la harina, incorpórala y mezcla con una varilla
Tamiza la harina junto con la levadura e incorpórala poco a poco a la mezcla. Hazlo con movimientos suaves, sin batir en exceso, solo hasta que no queden restos de harina seca.
Es importante no sobremezclar para que las magdalenas queden esponjosas.
Llena las cápsulas de magdalena con la masa y hornea
Reparte la masa en cápsulas de papel colocadas en una bandeja para magdalenas, llenándolas hasta aproximadamente dos tercios de su capacidad.
Precalienta el horno a 180 ºC y hornea durante 35–40 minutos, hasta que estén doradas y al pinchar con un palillo salga limpio.
Deja que enfríen y sirve las magdalenas de limón
Saca las magdalenas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla.
Antes de servir, espolvorea un poco de azúcar glas por encima y decora con unas hojas de menta si te apetece.
Consejos y trucos
No batas en exceso la masa después de añadir la harina; ese es el error más común que hace que las magdalenas queden duras.
Si quieres un sabor más intenso, puedes añadir un poco más de ralladura, pero sin tocar el zumo para no alterar la proporción de líquidos.
Espolvorea azúcar blanco sobre la masa antes de hornear; así, las magdalenas quedarán con un copete dorado y crujiente, aunque es un paso opcional.
Puedes usar cualquier tipo de molde o cápsulas para magdalenas, o incluso una bandeja especial para horno. Aun así, las cápsulas de papel tienen la ventaja de que después puedes transportarlas y comerlas cómodamente.
Eso sí, si utilizas cápsulas pequeñas, no las llenes demasiado porque la masa puede desbordarse. En ese caso, mejor elige cápsulas más grandes o de mayor capacidad.
Las magdalenas de limón se conservan bien durante 2–3 días en un recipiente hermético, manteniendo la miga tierna.
Preguntas y respuestas
¿Con qué se pueden acompañar las magdalenas de limón?
Estas magdalenas son perfectas para la merienda o para el desayuno. Puedes servirlas con una taza de café, una leche dorada o un batido de manzana, zanahoria y apio si prefieres una bebida más fresca.