Postre al horno
Crujiente de requesón, pistachos, almendras y dátiles, de Eva Arguiñano
Bocado dorado de pasta filo con frutos secos y almíbar de azahar
Este crujiente de requesón, pistachos, almendras y dátiles de Eva Arguiñano combina capas de pasta filo con un relleno de frutos secos y el aroma delicado del azahar.
En 15-17 minutos de horno queda dorado, ligero y muy crujiente, perfecto para cerrar una comida con un postre rápido y con pinta de fiesta.
Índice de contenidos
Ingredientes
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8 láminas de masa filo
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500 gramos de requesón
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80 gramos de pistachos tostados
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50 gramos de almendras tostadas
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8 dátiles deshuesados
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80 gramos de mantequilla fundida
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37.5 gramos de azúcar
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62.5 mililitros de agua
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10 mililitros de agua de azahar
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hojas de menta
Raciones
6
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
15 m
Tiempo total
35 m
Alérgenos
Huevos
Gluten
Leche
Frutos de cáscara
Paso a paso
Tritura las almendras con los pistachos y los dátiles
Pon los pistachos, las almendras y los dátiles en una picadora.
Tritura bien y pasa todo a un bol. Reserva.
Corta la pasta filo, dóblala dos veces y córtala en círculos
Pon 3 láminas de pasta filo una encima de la otra, dóblalas dos veces sobre sí mismas y después, por la mitad.
Pon encima un cortapastas de unos 10-12 centímetros de diámetro y corta 12 círculos con ayuda de una tijera. Reserva.
Corta el resto de la pasta filo en cuadrados
Pon el resto de las láminas una sobre otra, dóblalas en cuatro partes y corta con la tijera.
Te saldrán 18 piezas (entre cuadradas y rectangulares).
Pinta con mantequilla las láminas de pasta filo
Cubre una bandeja con papel de horno. Para montar el postre, ve pintando cada pieza con mantequilla fundida, a medida que lo preparas.
Pinta el primer rectángulo con mantequilla fundida, coloca encima otro rectángulo al otro sentido y pon encima un círculo.
Introduce estos cortes de pasta filo en un cortapastas de 10-12 centímetros.
Repite esta operación 6 veces, con 6 cortapastas.
Rellena con requesón y los frutos secos triturados
Rellena cada pastelillo con una cucharada de requesón y pon encima una o dos cucharaditas de frutos secos.
Coloca encima otro círculo, y otra capa de requesón y frutos secos.
Para terminar, pon dentro otra hoja rectangular sin apretar mucho, pero dándole un poco de forma, como haciendo una especie de flor.
Espolvorea frutos secos y hornea los pastelitos
Esparce por encima de cada uno una cucharadita de frutos secos. Hornea a 170-180 ºC, con calor arriba y abajo, durante 15-17 minutos, hasta que quede crujiente.
Prepara el jarabe con azúcar, agua y agua de azahar
Para hacer el jarabe, pon el agua y el azúcar en un cazo y deja que se cocine unos minutos, hasta que coja consistencia.
Después, pásalo a un bol y añade el agua de azahar.
Sirve el crujiente de requesón, pistachos, almendras y dátiles
Moja los crujientes con el jarabe de azahar. Deja que reposen y se atemperen durante 10 minutos aproximadamente. Desmolda y sirve. Decora con una hojita de menta.
Consejos y trucos
Puedes tostar los pistachos y las almendras en una sartén, sin nada de aceite, hasta que cojan color. Si lo prefieres, hazlo en el horno. En una bandeja con papel de hornear, a 170 ºC, con calor arriba y abajo, durante unos 5 minutos.
Si no encuentras requesón, puedes sustituirlo por queso fresco muy suave, como el de Burgos, o por queso crema.
También puedes variar los frutos secos: avellanas, cacahuetes, etc. Y cambiar los dátiles por ciruelas pasas o uvas pasas, que también funcionan muy bien en esta receta.
El reposo tras añadir el almíbar de azahar es importante, porque así se impregna mejor en todo el crujiente.
Esta receta puede servirte de inspiración. En este caso, el relleno es dulce por los dátiles, pero también puedes hacer bocados salados y cambiarlo por carne picada, por ejemplo.
Preguntas y respuestas
¿Con qué se puede acompañar el crujiente de requesón, pistachos, almendras y dátiles?
Aunque parezca difícil, es un postre muy sencillo y queda vistoso en la mesa. Va especialmente bien después de platos salados y ligeros, como una ensalada de escarola y cuscús con pavo o unas albóndigas en salsa de tomate y cebolla.