Postre de cuchara
Mousse de yogur y queso fresco con membrillo y nueces, de Karlos Arguiñano
Un postre cremoso y ligero, con un punto dulce y un toque crujiente
La mousse de queso fresco y membrillo con nueces de Karlos Arguiñano es un final ligero para cualquier comida. Es una receta que no necesita horno, se deja en la nevera para que tome cuerpo y quede bien aireada.
Es un postre de cuchara cremoso, hecho con queso fresco tipo Burgos. Por último, se corona con dados de dulce de membrillo, semillas de sésamo y nueces. Queda vistoso, con contraste de texturas, y tiene aire de restaurante sin dejar de ser casero.
Ingredientes
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125 gramos de yogur griego
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100 gramos de queso fresco (tipo Burgos)
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150 mililitros de nata líquida
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3 hojas de gelatina neutra
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60 gramos de miel
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50 gramos de dulce de membrillo
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4 nueces (peladas)
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2 cucharadas de semillas de sésamo tostado
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menta para decorar
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
5 m
Tiempo total
20 m
Alérgenos
Leche
Frutos de cáscara
Sésamo
Paso a paso
Hidrata las hojas de gelatina
Pon las hojas de gelatina a remojo en un bol con agua. Deja que se hidraten bien, sin que se peguen entre sí.
Bate el yogur, la miel y el queso fresco
Coloca el yogur en un cuenco y agrega la miel. Añade el queso y bate con la batidora de varillas.
Disuelve la gelatina y mézclala con el yogur y el queso
Pon 3 cucharadas de agua en un cazo pequeño. Cuando empiece a hervir, retira el cazo del fuego, incorpora las hojas de gelatina (escurridas) y remueve para que se disuelvan.
Vierte el contenido del cazo sobre la mezcla de yogur y queso y remueve bien con la varilla manual.
Monta la nata y mézclala con la crema de yogur y queso
En un bol grande, monta la nata (es importante que esté fría) con la batidora de varillas y, cuando esté bien firme, añade la crema de yogur y queso poco a poco mientras vas mezclando con movimientos envolventes.
Pon la mousse en vasos y deja que repose en la nevera
Pasa la mousse a una manga pastelera y repártela en cuatro vasos. Deja que repose en el frigorífico durante 2-3 horas.
Cubre los dados de membrillo con semillas de sésamo
Corta el dulce de membrillo en dados pequeños y envuélvelos en las semillas de sésamo.
Sirve la mousse de yogur y queso fresco con membrillo y nueces
Coloca unos trocitos de nuez y unos trocitos de membrillo en cada vaso de mousse.
Decora con unas hojas de menta.
Consejos y trucos
Emplatar en recipientes individuales ayuda a que la mousse cuaje antes y se mantenga firme al servir.
Para que la nata monte bien y quede estable, debe estar siempre fría.
Preguntas y respuestas
¿Con qué se puede acompañar la mousse de yogur y queso fresco con membrillo y nueces?
Este postre es muy ligero, así que funciona muy bien como broche final de una comida. Por ejemplo, después de unos salmonetes fritos con crema de guisantes o de unas hamburguesas de merluza y gambas.