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Rostro

Remedios caseros, consejos y ejercicios para cuidar la piel del cuello


¿La piel de tu cuello ya empieza a mostrar los primeros signos de la edad? Y es que la piel del cuello es una de las primeras zonas en mostrar el paso del tiempo y los signos de envejecimiento.

Si has llegado hasta aquí porque quieres evitar, en la medida de lo posible, que los años pasen factura a la apariencia de la piel de tu cuello, no te puedes perder estos remedios caseros, consejos y ejercicios. ¡Lucirás un cuello de cisne!


¿Sabías que el cuello es una de las partes del cuerpo que más nos delata con los años? ¡Vamos a cuidar nuestro cuello!

Cumplir años es un privilegio, es vida y es, en definitiva, ¡salud! Pero si podemos evitar que estos pasen factura a la salud y apariencia de la piel del cuello, ¡mejor que mejor! Porque, ¿sabías que para los expertos en el mundo beauty es lo mismo la piel del rostro, del cuello y del escote? Por eso, debemos dedicar el mismo tiempo al cuidado del rostro que al cuidado de la piel de cuello y del escote.

Maxi, de La Botica, nos enseña a preparar un exfoliante para limpiar e hidratar la piel del cuello. ¡Y lo haremos de la siguiente manera!

Pero de profundizar en cómo preparar el remedio casero, vamos a hablar del ingrediente principal, del protagonista, es, nada más y nada menos que, el jabón de Alepo.

Jabón de Alepo, el ingrediente estrella con más 1000 años de historia

¿Habías escuchado antes hablar del jabón de Alepo? Se trata de un jabón que se elaboró, por primera vez, en la ciudad siria de Alepo hace más de 100 años.

Un ingrediente, denominado como una joya de la naturaleza, 100% natural cuya base se compone por aceite de bayas de laurel y aceite de oliva. Abre los poros de la piel, se utiliza jabón para afeitarse, como jabón de ducha... En definitiva, limpia, desinfecta e hidrata, ¡al mismo tiempo!

Imagen de una pieza de jabón de Alepo.

Una vez ya conocemos un poco más acerca del protagonista del remedio casero, vemos cómo prepararlo ¡en muy pocos minutos!

Remedio casero para cuidar la piel del cuello

Para preparar el exfoliante lo primero que tenemos que hacer es verter un par de cucharadas de azúcar en un recipiente. El ingrediente clave de cualquier exfoliante es el azúcar, el encargado de retirar las impurezas de la piel y de limpiarla en profundidad.

A esas dos o tres cucharadas de azúcar, le añadiremos un poco de jabón de Alepo. Mezclamos los dos ingredientes y la crema resultante la aplicamos en el cuello. La textura que se consigue de la combinación de estos dos ingredientes es similar a la de la miel.

Primer plano de un recipiente con dos cucharadas de azúcar y jabón de Alepo.

Lo siguiente que haremos con ello será, nada más y nada menos que, aplicar una capa por el cuello y cubrirlo con una gasa. ¿Qué conseguiremos con esto? Hidratar la piel del cuello en profundidad y eliminar las impurezas que, en ocasiones, se acumulan en el cuello. Porque, aunque nos pueda costar reconocerlo, hemos de reconocer que no limpiamos la piel del cuello en profundidad y tampoco lo exfoliamos con la frecuencia con la que deberíamos o con la que hacemos el rostro.

A esa combinación también le podemos añadir unas gotas de zumo de limón. Y es que el limón tiene una propiedad que le hace especial, y es la de blanquear. El resultado de los tres ingredientes es una pastita súper agradable.

Primer plano de un recipiente con do cucharadas de azúcar y jabón de Alepo.

Truco para cuidar la piel del cuello y evitar o reducir la papada

Cogemos una toalla de baño pequeña o un paño, lo doblamos formando un rollo y lo colocamos, con las dos manos, en la parte del cuello debajo de la boca, donde tiene a aparecer la papada, y hacemos el movimiento de tirar hacia arriba.

Si este primer ejercicio consistía en hacer movimientos hacia arriba, el siguiente es mover la toalla y el cuello de lado a lado, de izquierda a derecha. Eso sí, con mucho cuidado.

Imagen de Maxi, de La Botica, haciendo un ejercicio para cuidar la piel del cuello.

El siguiente de los ejercicios que vamos a hacer es juntar los labios, con los labios en forma de pez o como si fuésemos a dar un beso. Giramos el cuello a la izquierda y a la derecha mientras movemos los labios a un lado y al otro.

Con estos sencillos ejercicios estaremos ejercitando toda la piel del cuello.

Un remedio casero con dos o tres ingredientes y unos sencillos ejercicios con los que conseguiremos un cuello de cisne. Y no, no estamos exagerando. ¡Los resultados hablan por sí solos!

¡Se acabó eso de llevar un jersey de cuello alto para esconder esa piel del cuello que está deteriorada!

Cuidados para un cuello de cisne

1. Protección solar

¡Protege tu cuello del sol! Aplícate cremas, hidratantes o maquillaje con protección solar, aunque no vayas a la playa o no te vayas a exponer al sol directamente. Los rayos solares envejecen la piel de tu cuello y fomentan la aparición de manchas. Como protección frente a las agresiones externas como el sol, viento, frío, puedes proteger tu cuello con un pañuelo.

2. Productos faciales de uso diario

Para uso diario, puedes utilizar los mismos productos que uses para el rostro: exfoliantes, tónicos e hidratantes. Tal y como hemos comentado, a la piel del rostro, del cuello y del escote debemos darles los mismos cuidados, las tres son igual de importante. Los productos deben aplicarse con movimientos suaves sin estirar la piel para evitar la aparición de arrugas y flacidez.

3. Mascarilla semanal

Utiliza mascarilla reafirmante de manera periódica. Puedes preparar una tú misma. Para ello, sólo tienes que triturar un puñado de perejil fresco, mezclarlo con una cucharada de yogur natural y una cucharadita de leche de coco y añadirle dos gotas de aceite esencial de rosa. Aplica la mezcla sobre el cuello, déjala actuar media hora y enjuágala con agua tibia.

4. Aplicación de productos

Los productos deben aplicarse con movimientos suaves y sin estirar la piel. De esta forma, evitaremos la aparición de arrugas y flacidez.

5. Frío reafirmante

Cuando termines de ducharte, y antes de salir de la ducha, date un chorro de agua fría sobre el cuello para tensar y endurecer la zona. Para conseguir un efecto tensor inmediato, pásate por el cuello un cubito de hielo.

6. Ejercicios tonificantes

Realiza unos ejercicios, como los que te hemos explicado previamente, para fortalecer la piel y reducir tensiones musculares. Otro de los ejercicios que puedes hacer es: con la espalda erguida realizar lentamente giros de cabeza de izquierda a derecha, de arriba abajo y viceversa.