Hogarmania.com
Hogarmania.com

Economía

Reduflación: el arte de vender menos cantidad al mismo precio


Inflación, tipos de interés, alza de precios, congelación de sueldos, ..., son muchos los términos de economía que se hacen virales y conocidos tras suceder lo que precisamente vienen a explicar.

Hoy es el turno de la reduflación, el cuál viene a decirnos algo así como "te vendo el mismo producto al mismo precio, pero con menor cantidad".

Según datos de la Organización de Usuarios y Consumidores (OCU), la cesta de la compra se ha encarecido un 15,2% desde el pasado mes de diciembre. La organización destaca que 9 de cada 10 productos cuesta más que hace un año. A este incremento de precios en productos tan básicos como los pañales, los detergentes para la ropa o los yogures se le conoce con el término de inflación.

Se dice también que el encarecimiento de los alimentos y otros insumos básicos es la mayor del siglo: la vida se encarece, los sueldos no suben y muchas familias no llegan (literal) a fin de mes.

Ahora bien, la inflación está llevando a algunas empresas a aplicar técnicas poco éticas para mantener su volumen de ventas y disimular el incremento de los precios. Es decir, en tu supermercado habitual hay productos que no han alterado sus precios, pero sí las cantidades. A esta práctica se le conoce como reduflación (contracción de reducción e inflación).

Reduflación: el arte de vender menos cantidad al mismo precio

¿Qué es la reduflación?

En el año 2010, distintos medios de comunicación anglosajones empiezan a utilizar el término "shrinkflation", una palabra compuesta por "shrink", que significa "reducción", y por el sufijo "-flaction", que hace referencia a "inflación". El famoso shrinkflation viene a ser lo que hoy conocemos como "reduflación", un concepto que se ha popularizado en el vocabulario actual debido a la inflación.

En palabras sencillas, la reduflación es una práctica en la que una empresa reduce las porciones, cantidades y tamaños de un producto, de forma paulatina, sin alterar el precio final a los consumidores.

Miles de alimentos que, a simple vista, parece que no han subido de precio, en realidad sí lo han hecho. Desde la OCU señalan que han "observado que algunos fabricantes de alimentación están reduciendo entre un 5% y un 10% el contenido de sus envases".

La OCU también señala las formas en las que se produce la reduflación:

Algunas marcas reducen la cantidad de un producto: Embutidos, yogures, doritos, patatas fritas, frutos secos y más alimentos se ven afectados. Mucho cuidado porque su envase no cambia.

  • Ejemplo práctico: Un embutido que ofrecía 100 gr por el precio de 1 euro, pasa a vender 90 gr por el mismo precio. Se ha producido hasta un 10% de reducción de producto.

Botellas y envases más pequeños: Otras compañías optan por modificar sus envases.

  • Ejemplo práctico: Un refresco de gas saca a la venta un nuevo formato con 1,5 litros que viene a costar lo mismo que un refresco de 2 litros o, a ser un tanto más barato que la botella de 2 litros.

Reduflación: el arte de vender menos cantidad al mismo precio

Esta forma de "disfrazar" el encarecimiento de un insumo no es nada nuevo, pues suele utilizarse mucho en tiempos de crisis o de inflación. Además, no solo afecta a los alimentos, también a servicios que se prestan o al tamaño de las raciones.

Uno de los casos más conocidos de reduflación se produjo en 1987 cuando la compañía American Airlines redujo una unidad de la cantidad de las aceitunas que servía en las comidas de sus vuelos. La aerolínea consiguió ahorrarse 40.000 dólares.

Ejemplo de reduflación

Veamos un ejemplo práctico para entender cómo se produce está táctica en la vida diaria:

Un consumidor, al que llamaremos Pedro, compra un pack de 4 yogures de una marca X por 2,29 euros/dólares. Con la inflación, los precios de los yogures se disparan y Pedro se preocupa. No obstante, el pack de 4 yogures que compra Pedro no sube de precio. Pedro está feliz.

  • Un momento, si todo el mundo habla de inflación y de que todo está más caro, ¿qué ocurre con los yogures que compra Pedro?

Resulta que la empresa propietaria de los yogures que compra Pedro ha decidido no subir los precios de sus yogures, pero sí reducir la cantidad que lleva cada porción. Es decir, si antes cada envase del pack contenía 120 gr de yogur, ahora cada envase pasa a contener 110 gr, una reducción de hasta 9% de producto. Pedro ha sido víctima de una reduflación.

Reduflación: el arte de vender menos cantidad al mismo precio

Al no tratarse de grandes cantidades, los consumidores no suelen darse cuenta de esta técnica, la cual viene a ser una especie de "arte" para los economistas, pues nunca había sido más fácil disimular el encarecimiento de la cesta de la compra.

¿Es legal la reduflación? Sí, la reduflación es una táctica legal siempre y cuando las empresas informen de ello y reflejen la nueva cantidad en los envases. No obstante, el problema sucede cuando las empresas o los propios supermercados no reflejan este cambio que puede confundir a los consumidores.

En conclusión, con subida del precio de la luz y el gas, con el euríbor al alza, las hipotecas subiendo su tipo de interés y la inflación campando a sus anchas, ..., los consumidores somos -siempre- los más afectados, pues ahora estamos pagando lo mismo (o incluso más) por insumos más pequeños, envases con más volumen o paquetes con menos unidades.

Así que si has notado que tu bolsa de patatas fritas está "medio vacía" no eres tú ni te está fallando la vista, es que estás viviendo una situación de reduflación.

Si te ha gustado este artículo, no te pierdas este otro en el que te explicamos cuál es la diferencia entre fecha de caducidad y fecha de consumo preferente, una guía para evitar el desperdicio de alimentos.