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El oso polar, ¿es realmente blanco? ¡Descubre cómo es su pelaje y otras curiosidades!

El oso polar, ¿es realmente blanco? ¡Descubre cómo es su pelaje y otras curiosidades!

Este animal tan característico del ártico se está viendo obligado a desplazarse en busca de climas helados para sobrevivir. ¡Conoce algunas de las curiosidades más destacadas del famoso oso blanco y descubre cómo consigue vivir en estas zonas congeladas!

Animal: Oso Polar

Familia: Mammalia (mamíferos)

Grupo: Carnívoro

Género: Úrsido (Ursus Maritimus)

Hábitat: Zonas heladas y nevadas

Territorio: Ártico de Canadá, Dinamarca, Noruega, Islandia y zonas de Rusia

Tamaño: entre 2’5 y 3 metros de altura

Oso polar de frente

El oso polar o Ursus Maritimus es un mamífero carnívoro del género de los úrsidos. Es uno de los carnívoros más grandes de la tierra junto al oso Kodiak.

Según varias investigaciones, evolucionó del oso pardo hace unos 38 millones de años cuando se tuvo que adaptar a las nuevas condiciones climatológicas para vivir.

Este animal habita en las aguas y zonas heladas del Ártico que se extiende por zonas de Rusia, Canadá, Dinamarca, Noruega e Islandia.

Oso polar sentado en la nieve

Características

El oso blanco es muy fuerte y hábil. Puede llegar a pesar hasta 800 kilos y medir más de 2’5 metros. No obstante, su cola y sus orejas son pequeñas.

Por otro lado, tiene unas grandes y anchas patas delanteras con efecto raqueta de nieve que le ayudan a desplazarse por el hielo. Y no sólo eso, también las emplea para remar cuando nada. Además, sus fuertes garras se clavan en la nieve y le permiten caminar sin resbalarse.

Una curiosidad es que su buen olfato le permite oler a 32 kilómetros de distancia. Esto, además de ayudarle a encontrar alimento más rápidamente, también le ayuda a identificar cualquier peligro a su alrededor.

Oso polar durmiendo sobre la nieve

Alimentación

Puede llegar a comer hasta 30 kilos de comida al día entre la que destaca todo tipo de animales árticos. Y aunque sus presas favoritas son las focas y los renos, en su alimentación también incluye ballenas que aparecen muertas en las placas de hielo.

Otro aspecto curioso es que, tras la comida, ¡hay que limpiarse bien! Aunque parezca mentira, el oso polar saca tiempo para limpiarse todo el cuerpo al acabar de comer. Con la ayuda de la nieve y el agua helada retira los restos de las presas cazadas que han quedado por su cuerpo.

Oso polar buscando sus presas entre la nieve

Reproducción

Las hembras suelen dar a luz a gemelos durante el invierno y éstos permanecen con sus madres hasta los 28 o 30 meses de vida. Durante este tiempo aprenden habilidades de supervivencia para sobrevivir en el ártico.

Además, las madres protegen a sus crías sin recibir ninguna ayuda de los machos. ¡Es más! Los machos pueden llegar a matarlos mientras son jóvenes.

Desde National Geographic, han descubierto algunos casos de canibalismo entre machos que atacan a cachorros. Pero, ¿la razón? A causa de la escasez de alimento y la destrucción de su hábitat. ¡Y el cambio climático que desafortunadamente agiliza el deshielo en estas zonas!

Tres osos caminando por el ártico

¿Por qué vive en zonas heladas y cómo se protege del frío polar?

Es curioso que busquen el hielo para sobrevivir, pero la razón radica en que gracias a estos climas consiguen cazar y conseguir alimentos con mayor facilidad.

Algo muy curioso es que el oso polar es negro bajo su pelaje blanco. ¡Así es! Tiene una capa negra que les protege de la radiación solar y además, cuenta con una capa gruesa de grasa que les ayuda a mantener el calor corporal.

Es decir, tiene una doble capa de piel bajo su manto blanco. ¿Y para qué sirve la capa blanca? Simplemente sirve de camuflaje. A la hora de cazar, consigue ocultarse entre la nieve y el hielo de manera que puede captar a sus presas de manera inesperada.

Por tanto, el oso polar puede vivir en el ártico gracias a la capa gruesa de piel que le ayuda a aislarse de las heladas temperaturas y a la grasa extra que le mantiene calentito.

Oso polar acechando por la nieve

¿Por qué no soporta las temperaturas elevadas?

La temperatura corporal del oso polar puede llegar hasta los 37 grados gracias a la capa de grasa que comentábamos anteriormente. Ésta realiza una termorregulación que le ayuda a mantenerse caliente mediante el sobrecalentamiento. Es por ello que no pueden aguantar temperaturas elevadas.

¿Es cierto que bucean?

La respuesta es que sí, aunque no lo hacen durante un largo período de tiempo, sino que pueden permanecer sumergidos durante 2 minutos en una profundidad de 3 o 5 metros.

Además, suelen bucear para atrapar a sus presas en el agua o recoger algas. E incluso para limpiarse o reducir su temperatura corporal.

Oso polar buceando

Otras curiosidades del oso polar

El oso polar también es un animal muy perezoso a causa del sobrecalentamiento corporal de su capa de grasa. El calor que le proporciona esta capa de piel provoca que se desplace muy lentamente y permanezca tumbado gran parte del día.

Por otro lado, puede recorrer hasta 1.000 kilómetros tanto por agua como por tierra en el momento que el hielo se derrite por el aumento de temperatura.

Dos osos polares tumbados sobre la nieve

El oso polar en peligro de desaparecer

A causa del cambio climático, los osos polares se han visto obligados a desplazarse largas distancias en busca de zonas heladas.

Por lo que desafortunadamente, este animal está catalogado como una especie vulnerable en la lista Roja de especies amenazadas de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), al igual que el zorro ártico.

Según el Fondo Mundial para la Naturaleza, podrían desaparecer durante el próximo siglo si no se frena la destrucción del ecosistema. Por ello es tan importante que protejamos nuestro planeta y evitemos el cambio climático.

Madre oso con su cría caminando por el ártico

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