Bocados crujientes de dátil y panceta, un aperitivo fácil y rápido de Karlos Arguiñano
Karlos Arguiñano nos propone un aperitivo fácil y rápido, unos bocados crujientes de dátil cubiertos de panceta, fritos en la sartén. Una receta con un punto exótico que fusiona a la perfección el dulzor del dátil con el punto salado de la panceta.
Los dátiles son el fruto de la palmera datilera, muy consumidos en el norte de África y el cercano Oriente, aunque su popularidad traspasa fronteras y ya se pueden encontrar en todos los mercados. Se trata de un alimento nutritivo, rico en carbohidratos, vitaminas, minerales y fibra. Destacan por su dulce sabor, que se aprovecha en la cocina no solo para preparar postres como bizcochos, tartas o crepes sino también para dar un toque exótico a tus recetas saladas. Puedes consumir los dátiles frescos o en preparaciones como salsas y cremas para aderezar o rellenar otros platos.
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
20 m
Tiempo total
40 m
Como aperitivo los crujientes de dátil son un auténtico manjar. Suelen estar envueltos en lonchas de bacon, tocineta o panceta como en esta receta, sencilla pero "muy interesante" que nos propone Karlos Arguiñano. Pero además, los dátiles combinan perfectamente con otros ingredientes como verduras (¡prueba a añadirlos a tus ensaladas!), carnes (como la bastela de cordero) incluso pescados.
En esta receta Karlos Arguiñano nos muestra cómo hacer rollitos de dátil envueltos en finas lonchas de panceta, para luego freir y conseguir un aperitivo muy crujiente. Para acompañar, nos propone una ensalada verde de rúcula, "una verdura que va muy bien con las carnes grasas".
Ingredientes (4 personas):
- 12 dátiles
- 12 lonchas finas de panceta
- 100 g de rúcula (limpia)
- aceite de oliva virgen extra
- vinagre
- sal
Elaboración de los bocados crujientes de dátil por Karlos Arguiñano
Retira el hueso de los dátiles, envuelve cada uno con una loncha de panceta y pínchalos con un palillo.
Pon a calentar aceite en una sartén, introduce los bocados de dátil y panceta, y fríelos hasta que queden dorados y crujientes. Escúrrelos sobre un plato cubierto con papel absorbente de cocina.
Sazona la rúcula, agrega un chorrito de vinagre y un buen chorro de aceite de oliva. Mezcla y repártela en 4 platos. Coloca en cada uno 3 crujientes de dátil.
Consejo:
El aceite resultante de la fritura de los dátiles se puede utilizar para guisar cualquier legumbre.