Risotto de queso
Una receta clásica de la cocina italiana que gusta a todo el mundo.
Aprende cómo hacer risotto de queso, un clásico de la cocina italiana muy fácil de preparar. El reto de esta receta es conseguir una textura suave y cremosa y, para ello, debes elegir el tipo de arroz adecuado y seguir una cocción lenta.
Con un sofrito de cebolleta, pimientos y tomate natural el arroz redondo se cocina en la cazuela en 20 minutos. La clave es añadir el caldo caliente poco a poco y remover constantemente para que el arroz libere el almidón.
Ingredientes
-
240 gramos de arroz redondo
-
60 mililitros de vino blanco seco
-
750 mililitros de caldo de pollo o de verduras
-
1 cebolleta
-
1 pimiento rojo
-
1 pimiento verde
-
1 tomate
-
250 gramos de queso de oveja
-
aceite de oliva
-
sal
Raciones
4
Coste
Medio
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
30 m
Tiempo total
40 m
Alérgenos
Sulfitos
Leche
Paso a paso
Pica una cebolleta, un pimiento rojo y un pimiento verde. Pela el tomate y córtalo en dado pequeños.
Corta también el queso en dados pequeños.
Calienta una cazuela con aceite de oliva. Añade la cebolleta, el pimiento verde y el pimiento rojo picados. Sofríe y agrega el tomate troceado.
Incorpora el arroz redondo para risotto, mezcla y añade el vino blanco seco. Cuando el vino haya absorbido, añade el caldo y una pizca de sal.
Cocina durante 20 minutos añadiendo caldo poco a poco.
Cuando el arroz este al dente, añade el queso. Mezcla hasta el queso se incorpore bien y apaga el fuego. Es posible que el queso de oveja no se deshaga del todo, es normal e incluso apreciable.
Sirve el risotto de queso al momento, extendido en un plato llano y decora con una ramita de perejil.
Consejos y trucos
Para hacer un risotto cremoso es importante elegir el tipo de arroz adecuado, rico en almidón. Utiliza arroz redondo como en esta receta o variedades como el arborio o el carnaroli.
El risotto de arroz necesita una cocción lenta y remover constantemente para que el arroz libere el almidón. De esta forma evitarás también que se pegue en el fondo de la cazuela.
Para cocinar el arroz utiliza un caldo de pollo casero o un caldo de verduras, y añádelo poco a poco durante la cocción. Es importante que esté caliente para que no rompa el proceso de cocción.
Para hacer un buen risotto, el queso debe cumplir con algunas características como tener una buena capacidad para fundirse en el arroz sin disolverse completamente. Un queso semiduro o madurado es ideal, ya que se corta fácilmente en dados sin deshacerse. Al mezclarlo con el arroz algunos trozos pueden quedar enteros, consiguiendo una deliciosa mezcla de texturas.
Para añadir profundidad al risotto elige un queso de sabor intenso pero equilibrado.
Preguntas frecuentes sobre el risotto de queso
¿Se puede preparar el risotto con antelación?
Sí, aunque lo ideal es servir el risotto de queso al momento de terminarlo, puedes prepararlo con antelación. En este caso, en el momento que lo vayas a consumir, se aconseja calentarlo en la cazuela, añadiendo un poco de caldo y removiendo suavemente a fuego bajo.
¿Puedo añadir más ingredientes?
Sí, por supuesto. Puedes añadir otros ingredientes a este risotto que combinen bien con el arroz y el queso, como pollo o bacon, champiñones, setas o hacer un irresistible risotto de hongos.
¿Puedo hacer el risotto de queso con nata?
Sí, si quieres darle un toque extra de cremosidad puedes añadir un poco de nata de cocinar (entre 50 y 100 ml de nata para 4 personas). La nata la debes incorporar una vez que el arroz esté casi en su punto y hayas añadido el queso, removiendo suavemente hasta que se mezcle bien.