Las frutas y verduras de primavera que ahora están en su mejor momento y salen a buen precio

Guía para comprar mejor, comer mejor y ahorrar en la cesta

Una guía práctica por meses con fruta y verdura de temporada
Una guía práctica por meses con fruta y verdura de temporada

Con el equinoccio del 20 de marzo empieza oficialmente la primavera. Y con ella llegan nuevos fichajes a la frutería. En las estanterías aparecen frutas y verduras de temporada que empujan a cambiar de registro y a ir dejando atrás el recetario de invierno.

Estas son las frutas y verduras que conviene comprar ahora. Están en plena temporada y eso suele notarse en el precio, porque hay más oferta.

Con ellas puedes preparar muchos platos más ligeros, más propios de esta época, ahora que el día se alarga.

Marzo

Marzo todavía guarda un pie en el invierno, pero ya enseña señales claras de cambio. Es un mes perfecto para mezclar básicos que aguantan bien con los primeros productos primaverales y empezar a tirar más de ensaladas, carnes a la plancha y cenas más ligeras.

Fruts de marzo

Cítricos (naranja, mandarina tardía, limón, pomelo). Siguen siendo una compra sensata. Aportan vitamina C y ese punto ácido que despierta platos y postres. Los puedes servir en una ensalada de naranja con aceitunas, en una vinagreta cítrica para pescado o en un bizcocho de naranja para la merienda.

Fresas tempranas. Si te llevas una bandeja, mejor que sean piezas firmes y de color uniforme. Nutricionalmente son un buen fichaje por su contenido en vitamina C y antioxidantes, y además resultan ligeras. Van muy bien con yogur natural, con un puñado de frutos secos o en una ensalada de hojas tiernas. Y si te apetece algo más goloso, desde postres con fresas hasta fresas asadas con crema de nata y queso, por ejemplo.

Fresas asadas con crema de nata y queso, un postre fácil de Karlos Arguiñano
Fresas asadas con crema de nata y queso, un postre fácil de Karlos Arguiñano | Hogarmania

Verduras y hortalizas de marzo

Alcachofa. Es una hortaliza de temporada muy de estas semanas y tiene fama de ‘amiga’ de menús más digestivos porque aporta fibra y compuestos amargos que suelen encajar bien cuando apetece comer más ligero. 

Se puede hacer desde unas alcachofas en salsa hasta un arroz al horno con alcachofas y codornices. Sea como la prepares, Karlos Arguiñano tiene un truco muy repetido para pelar la alcachofas y no se oxiden.

El espárrago triguero empieza a asomarse en las fruterías
El espárrago triguero empieza a asomarse en las fruterías

Espárrago triguero. Ligero, rápido y agradecido. Aporta fibra y queda perfecto en revuelto, tortilla, salteado con huevo o como guarnición a la plancha. También puedes hacer unos espárragos verdes con bechamel de jamón.

Espinaca. La espinaca es una hoja verde tierna (la típica de bolsa o manojo) muy fácil de incorporar al día a día. Aporta fibra, folatos y minerales, y encaja bien si quieres platos más verdes sin complicarte. 

Da juego en una ensalada de espinacas con pollo, anacardos y aguacate; en una crema de espárragos verdes y guisantes; o incluso en una cena rápida salteada con ajo y huevo.

Abril

Abril es cuando la primavera empieza a instalarse en serio. Hay más producto tierno y se nota en el tipo de cocina que apetece. Menos recetas de legumbres y más platos sencillos, con verduras protagonistas y postres de fruta.

Las fresas son la fruta de primavera por excelencia, dulces y jugosas
Las fresas son la fruta de primavera por excelencia, dulces y jugosas

Frutas de abril

Fresas. Abril suele ser un buen mes para encontrarlas más aromáticas y con mejor textura. Son ligeras y fáciles de usar a diario. Funcionan en un bol de yogur, en una tarta sencilla con base de galleta o en una tarta de fresas con nata.

Aguacate. Es una fruta con grasas saludables, bastante saciante y muy completa para ensaladas y tostadas. Aporta vitamina E y grasas monoinsaturadas, y es un buen recurso cuando quieres que una ensalada ‘llene’ de verdad. Con él puedes hacer un hummus de aguacate, por ejemplo.

Nísperos. Pequeños, dulces y muy de temporada. Son una buena opción cuando apetece fruta ‘de mano’ para llevar al trabajo. También quedan bien en una macedonia o con queso fresco.

Mandarinas (las últimas). Todavía pueden estar presentes, pero ya son las últimas. Si las encuentras, aprovéchalas hasta la próxima temporada; por ejemplo, para un bizcocho de mandarina.

Bizcocho de mandarina, un postre esponjoso de Eva Arguiñano
Bizcocho de mandarina, un postre esponjoso de Eva Arguiñano | Hogarmania

Verduras y hortalizas de abril

Espárragos y alcachofas. Siguen en muy buen momento. Los espárragos funcionan en crema, revuelto, tortilla o a la plancha; y las alcachofas, al horno, en salsa o guisadas, cunden mucho en la cocina de primavera.

Guisantes y habas tiernas. Cuando están recién recolectados se nota en el dulzor. Son una forma muy agradable de sumar proteína vegetal y fibra. Quedan de maravilla salteados con jamón, en menestra o en un arroz con verduras de primavera.

Acelgas. Sí, se encuentran en esta época y siguen siendo una verdura muy de casa. Sus hojas verdes con fibra y minerales funcionan bien en cualquier receta como: acelgas con patata, en potajes o simplemente salteadas con ajo.

Apio. Es crujiente, ligero y aporta fibra; va muy bien en ensaladas y caldos. Si te apetece algo distinto, prueba un batido de manzana, zanahoria y apio.

La kale es un básico verde de temporada, crujiente y versátil, perfecta para ensaladas, salteados y smoothies
La kale es un básico verde de temporada, crujiente y versátil, perfecta para ensaladas, salteados y smoothies

Kale. Es una col rizada, de hoja más firme que la espinaca. Aporta fibra y se usa mucho en ensaladas contundentes, salteados o incluso chips al horno.

Zanahorias. Son un básico que siempre está, con fibra y betacarotenos. Funcionan asadas, en crema o ralladas en ensalada con limón y comino.

Otras verduras que se encuentran en abril son: ajo seco, ajo tierno, alcachofa, apio, cebolla, cebolleta, chirivía, col lisa, col rábano, coliflor, escarola, espárrago, espinaca, guisante, habas, hinojo, kale, lechuga, lombarda, nabo, pak choi, patata, puerro, rábano, remolacha, zanahoria.

Las que ya se despiden son: batata, borraja, brócoli, calabaza, cardo, perejil. Si las encuentras, aprovéchalas en una clásica crema de calabaza o unas borrajas con patatas son ideas sencillas y resultonas.

Mayo

Mayo es el mes donde ya hay más variedad y color. Es también cuando empieza a tener sentido mirar la fruta de hueso con más ilusión, porque ya aparece con mejor sabor y textura.

Frutas de mayo

Cerezas. Empiezan a entrar con fuerza. Aportan antioxidantes y son de esas frutas que ‘desaparecen’ del bol sin que te des cuenta. En cocina se llevan muy bien con repostería sencilla: bizcocho, clafoutis de cerezas.

Albaricoque y níspero. Buenas opciones para postres ligeros. También quedan muy bien asados con un toque de canela o en una ensalada con queso suave.

Las cerezas aportan sobre todo vitamina C, además de antioxidantes como las antocianinas, que son los pigmentos rojos
Las cerezas aportan sobre todo vitamina C, además de antioxidantes como las antocianinas, que son los pigmentos rojos

Verduras y hortalizas de mayo

Judía verde. Es de las mejores verduras para hacer cualquier receta durante la semana porque combina con todo. Va fenomenal con patata y aceite de oliva, en ensalada templada, salteada con ajo o como guarnición de pescado. Aprovecha para hacer desde un salteado de judías verdes con setas hasta unas judías verdes a la jardinera.

Calabacín. Verdura suave y agradecida, con mucha agua y, para mucha gente, fácil de digerir. En cocina es un salvavidas: crema de calabacín y pera con jamón, o una lasaña de atún, tomate y calabacín.

Lechugas y pepino. Empieza la época de ensaladas. El pepino es fresco y muy hidratante; queda bien en ensaladas, en una crema fría tipo pepino y yogur o en un aliño rápido con limón y hierbabuena.

También suelen estar por aquí en mayo: rábano, espinaca, habas, hinojo, kale, lechuga, lombarda, nabo, pak choi, patata, perejil, puerro, remolacha, zanahoria.

Judías verdes a la jardinera, receta de Karlos Arguiñano
Judías verdes a la jardinera, receta de Karlos Arguiñano | Hogarmania

Junio

Junio roza el verano y la cesta se vuelve más fresca. La fruta gana intensidad y la cocina se apoya más en ensaladas, sopas y cremas frías y platos a la plancha. 

Durante este mes suele compensar comprar cantidades razonables de lo más delicado y reponer, porque el calor acelera. Además, empiezan a notarse ya las frutas con hueso como albaricoque, cerezas, ciruela, fresa, melocotón, nectarina y paraguayo.

Frutas de junio

Melocotón y nectarina. Cuando están en su punto, cambian la merienda. Aportan agua y fibra, y funcionan tanto solos como en ensalada con queso fresco o en un bizcocho de frutas.

Ciruelas. Buenas para comer tal cual y también muy agradecidas en compota.

Melón y sandía. Son la pareja estrella cuando aprieta el calor. Perfectas para postres sencillos, brochetas de fruta o incluso para un gazpacho de sandía y tomate.

La sandía empieza a llegar a finales de la primavera y, cuando suben las temperaturas, se convierte en el bocado más refrescante
La sandía empieza a llegar a finales de la primavera y, cuando suben las temperaturas, se convierte en el bocado más refrescante

Verduras y hortalizas de junio

Tomate, pimiento y pepino. Trío veraniego que ya asoma fuerte. El tomate empieza a tener más sentido en ensalada; el pimiento gana presencia en salteados, asados y en pisto; y el pepino refresca y aligera platos.

Calabacín. Sigue siendo el comodín. En junio se lleva especialmente bien con platos rápidos: plancha, pisto ligero o una crema fría. También puedes hacer calabacines rellenos de verduras con queso, o calabacines rellenos de pisto, huevo y queso.

Judía verde. Ideal para ensaladas templadas con patata, huevo y un buen aceite de oliva.

Remolacha. Es una raíz de sabor dulce y color intenso. Puedes hacer una crema de remolacha con manzana o una crema de remolacha y rulos de jamón.

Patata. Un clásico que nunca falta. Se puede hacer desde tortillas hasta ensaladas, y si puedes comprarlas de proximidad, mejor.

Esta guía es para orientarte en la compra y darte ideas para cocinar sin quedarte siempre en lo mismo. Comer de temporada ayuda a variar, suele salir mejor de precio porque hay más oferta y, además, te obliga (para bien) a mover el recetario.

El único consejo es no convertir la nevera en un trastero. Compra lo que vayas a usar, colócalo a la vista y repón cuando toque.

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