Salud

VIF, el SIDA de los gatos: características y similitudes con el VIH o sida humano

VIF, el SIDA de los gatos: características y similitudes con el VIH o sida humano

Cada 1 de diciembre se celebra el Día Mundial de la lucha contra el SIDA, una enfermedad infecciosa que no solo nos puede afectar a los humanos, sino también a nuestras mascotas felinas. ¡Conoce cómo detectarlo y tratarlo!

Al igual que nosotros podemos padecer el famoso VIH o Virus de la Inmunodeficiencia Humana, los gatos también se pueden ver afectados por el VIF o en su caso, Virus de la Inmunodeficiencia Felina. En ambos casos, esta enfermedad provoca la destrucción progresiva del sistema inmunitario y debilita poco a poco las defensas del organismo con la destrucción de los glóbulos blancos.

Según estadísticas de la NIH, Biblioteca Nacional de Medicina, el 11% de los gatos del mundo están contagiados de SIDA. No obstante, los gatos más propensos a padecerla son los machos no castrados o los gatos que viven en colonias.

Dos gatos callejeros acurrucándose

Cómo se contagian

La transmisión del VIF en gatos se suele realizar mediante la saliva, por lo que se puede contagiar a través de mordiscos o compartiendo comida y agua. Además, las madres infectadas también pueden contagiar a las crías vía transplacentaria, es decir, que le contagie mientras está embarazada o alimentándole tras dar a luz con una leche que contenga carga vírica.

Dado que los machos no castrados son los más propensos a padecer Sida felino, también son los que más pueden contagiar mediante peleas con otros gatos o en la monta con las hembras.

Dos gatos callejeros peleándose

Cómo se detecta

Durante los primeros meses no se suelen detectar síntomas destacables del virus. No obstante, la enfermedad empieza a debilitar poco a poco el sistema inmunitario del gato que, en caso de que no tenga suficientes defensas, experimentará dificultades para combatir cualquier otro problema o enfermedad común.

Aunque esta primera etapa suele ser asintomática, más tarde, el gato empezará a desarrollar la enfermedad con alteraciones como la pérdida de peso, diarreas, conjuntivitis, gingivitis o algún tipo de cáncer.

Por esa razón, muchos veterinarios apuestan por la prevención para hacer frente a esta enfermedad. Aconsejan realizar análisis de sangre periódicamente para comprobar si da o no positivo.

Gato haciendo su revisión en el veterinario

¿Se puede curar?

Algo que debemos tener claro es que en el momento que nuestro gato se infecte de Sida, tendrá que convivir con ella durante el resto de su vida ya que todavía no existe una vacuna para el VIF.

El VIF no mata a los gatos, sino que los debilita de manera que cualquier otra enfermedad o problemas de salud, aunque sea leve, le afecte peor. Sin embargo, hay casos de gatos que viven infectados durante años, manteniéndose asintomáticos y con una buena esperanza de vida.

Por otro lado, desde AVEPA, la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales, afirman que no es lo mismo tener Sida que estar infectado con VIF, ya que éste no tiene riesgo de contagiar a personas.

De todas formas, es importante tener en cuenta que los gatos que se infecten, deberán mantener una alimentación y vida saludables mediante desparasitaciones internas y externas, llevar las vacunaciones al día, no ofrecerles comida cruda o tóxica para ellos y ayudarle a mantenerse hidratado.

Chica abrazando a su gato