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Salud

¿Por qué deberías desparasitar a tu mascota mensualmente? (esto le salvará la vida)


No basta con una o dos desparasitaciones al año. Así lo demuestran los estudios de la ESCCAP, Consejo Europeo para el Control de los Parásitos en los Animales de Compañía, una organización sin ánimo de lucro que aspira a ver una Europa donde los parásitos de animales de compañía no sean una amenaza para la salud y el bienestar de los animales y de los humanos.

Y más aún teniendo en cuenta el aumento de prevalencia en España de la dirofilaria immitis o gusanos del corazón, uno de los parásitos más peligrosos en perros. ¡Infórmate de las enfermedades que transmiten cada uno de ellos y cómo puedes ayudar a tu mascota a prevenirlos!

Muchas de las enfermedades que padecen nuestros perros suelen estar causadas por parásitos, bacterias y virus. Además, el clima cálido en la península española y Canarias favorece que exista una gran variedad de parásitos frecuentes.

Perro

Por un lado, parásitos externos como pulgas, garrapatas o mosquitos. Y por otro lado, parásitos internos como los gusanos redondos intestinales, gusanos del corazón, gusanos del pulmón y gusanos del ojo.

Ambos grupos de parásitos se transmiten de diversas maneras y no sólo pueden ser peligrosos para tu perro, sino que también pueden ser zoonóticos, es decir, que se pueden transmitir a las personas. Además, algunos de ellos se encuentran en expansión. Un ejemplo de parásito peligroso para los perros, zoonótico y en expansión es la Dirofilaria Immitis.

Según un estudio de prevalencia de Dirofilaria en España publicado en 2020 por Alonso Montoya, su expansión ya está afectando a todas las comunidades autónomas excepto el País Vasco. Además, ha incrementado la prevalencia en zonas del sur y este peninsular como Extremadura, Murcia, Comunidad Valenciana, Cataluña y Aragón, incluyendo las Islas Canarias y Baleares que ya eran las regiones de mayor riesgo anteriormente.

No obstante, aunque sean peligrosos, se pueden prevenir de una forma muy fácil, como por ejemplo usando antiparasitarios mensuales en forma de comprimidos masticables. Estos eliminan el parásito antes de que pueda llegar a causar daño en el animal o reproducirse.

Perro enfermo tumbado en su colchoneta

En cualquier caso, nuestras mascotas no sólo pueden reproducir estos parásitos internos mediante el contacto con las heces infectadas de otros animales, sino que también pueden ser obra de insectos comunes como los que hemos comentado anteriormente.

¿La razón? La transmisión de enfermedades que pueden contagiar mediante sus picaduras en la piel o por el contacto con babosas y caracoles (en el caso del gusano del pulmón). Por ello, se les denomina como vectores, es decir, animales que transmiten patógenos con parásitos incluidos. Normalmente suelen inocular larvas que se desplazan y crecen dentro de su organismo. No obstante, existen varios tipos de parásitos internos tanto intestinales como no intestinales. A continuación te contamos cuáles son y por qué razón es tan importante realizar una desparasitación mensual.

Parásitos internos intestinales

  • Gusanos redondos intestinales o Áscaris. Son los más frecuentes en nuestras mascotas y provocan la Toxocara canis, una infección en el intestino que se puede presentar en síntomas como vientre hinchado, diarrea, vómitos o problemas respiratorios como neumonía y tos. No obstante, también tienen un carácter zoonótico del parásito que puede afectar más gravemente a los niños, por lo que se recomienda desparasitar de forma mensual para evitar su contagio. Se pueden transmitir a través de las heces de otros animales y pueden liberarlos también con los excrementos. No obstante, aunque éstos son contagiosos durante 3 semanas aproximadamente, los huevos también pueden perdurar en el ambiente mucho tiempo.

Perro olfateando por el parque
Debes tener cuidado con los parásitos y controlar que tu perro no coma heces

  • Gusanos gancho o anquilostomas. Estos parásitos, también con carácter zoonótico, suelen provocar anquilostomiasis, una infección intestinal con hemorragias internas que se manifiestan en una notable pérdida de peso o caquexia, es decir, un estado de extrema desnutrición y músculos atrofiados en la que se sienten débiles y cansados. Se pueden trasmitir a través del contacto o al ingerir u olfatear cualquier basura infectada o superficie contaminada. Las larvas penetran en su piel provocando picores y problemas cutáneos. De hecho, se pueden observar sus señales por la piel por donde se van desplazando. Además, se suelen instalar en el revestimiento de la pared abdominal y liberan sus huevos en el tracto digestivo desde donde pasan al entorno a través de las heces. Y aunque en los perros adultos puede causar una hemorragia crónica junto a la pérdida de peso, hay que tener especial cuidado con los cachorros, ya que les puede ocasionar diarreas con sangre y anemia severa que les provoque la muerte.

Perro extremadamente delgado

  • Gusanos planos o Dipylidium canium. Son los parásitos causantes de la tenia en perros, una infestación parasitaria en el intestino delgado que aunque no suele presentar síntomas, en ocasiones se puede apreciar diarreas, abdomen hinchado o más adelgazamiento de lo normal. Se transmiten cuando un perro ingiere una pulga infectada, es decir, que en su interior lleva un parásito interno. Una vez llega al tracto digestivo, la pulga libera el parásito y éste empieza a desarrollarse hasta convertirse en una tenia adulta, aproximadamente a los 21 días tras la ingesta.

Garrapata posada en el morro de un perro

  • Gusanos látigo o tricúridos (Trichuris Vulpis). Estos parásitos se caracterizan por la forma que representan, con un extremo delgado muy parecido a un látigo y otro extremo más grueso. Son los causantes de la tricurosis, una infestación parasitaria en el intestino grueso que puede provocar diarreas con sangre o anemia extrema llegando a causar la muerte. Se transmiten mediante la ingesta de los huevos de gusanos látigos que se encuentren en el suelo o superficies contaminadas con heces de otros animales. ¡Pero ojo! Estos huevos pueden llegar a sobrevivir hasta 5 años, por lo que tenemos que estar al loro de dónde olfatee o juegue nuestra mascota.

Parásitos internos en forma de gusanos desarrollados

Parásitos internos no intestinales

  • Gusanos del corazón o Dirofilaria Immitis. Provocan la filarosis, una enfermedad con carácter zoonótica transmitida por la picadura de mosquito que puede provocar inflamación crónica en las arterias o trombosis. El mosquito inocula las larvas en su piel y éstas se desplazan por los tejidos subcutáneos y musculares hasta alcanzar las arterias pulmonares y el ventrículo derecho del corazón, lugar donde crecerán pudiendo llegar a medir hasta 30 centímetros.

Perro rascándose

  • Gusanos pulmonares o Angiostrongylus vasorum. Se trata de unos parásitos pequeños que se alojan en los vasos sanguíneos de los pulmones provocando problemas respiratorios, tos o cansancio o coagulación en la sangre. Se transmite a través de la ingesta de caracoles, babosas o anfibios infectados. Una vez ingeridos, las larvas se desarrollan y ponen huevos que eclosionarán y penetrarán en los alveolos pulmonares hasta llegar a la cavidad bucal donde se ingerirán hacia el intestino y serán expulsadas mediante los excrementos. No obstante, el ciclo no se acaba aquí, ya que los caracoles y babosas las volverán a ingerir.

Perro realizando su control veterinario

  • Gusanos oculares. Estos parásitos provocan la Thelazia, una infestación parasitaria con carácter zoonótico en el interior del ojo. Son completamente visibles ya que se pueden apreciar en el iris ocular. Suelen medir entre 5 y 15 milímetros y su aspecto es blanco con forma de hilo. Se transmiten mediante las moscas de la fruta que al ser portadoras del parásito, les contagiará al acercarse a los ojos de las mascotas.

Perro tapándose los ojos

Estos parásitos no sólo son peligrosos para la salud de nuestros perros, sino que también aumenta la posibilidad de padecer enfermedades zoonóticas, es decir, enfermedades infecciosas que se transmiten de forma natural de los animales a las personas.

¿Se pueden evitar estos parásitos y enfermedades con las desparasitaciones anuales?

Según la ESCCAP, European Scientific Counsel Companion Animal Parasites (Consejo europeo para el control de las parasitosis en los animales de compañía), se ha demostrado que la frecuencia de las desparasitaciones tanto en perros como en gatos adultos reduce de forma significativa la prevalencia de animales positivos. Es decir, se ha demostrado que la desparasitación cuatro veces al año no elimina 100% las infecciones patentes. Sin embargo, con un tratamiento antihelmíntico mensual sí se previene la gran mayoría de las infecciones de los distintos parásitos.

Además, minimiza el riesgo de infecciones patentes en hogares donde viven niños teniendo en cuenta que los excrementos infectos son contagiosos durante 28 días, desde que el perro se infecta hasta que la Toxocara empieza a poner huevos. Si se realizan desparasitaciones mensuales, se mata al gusano en el intestino antes de que comience a expulsar huevos al exterior mediante las heces y aunque tardan unos días en convertirse en infectantes, una vez infectados pueden sobrevivir años.

Por tanto, desparasitar a nuestro perro 3 o 4 veces al año no será suficiente. Para poder conseguir una mayor efectividad a la hora de evitar y combatir parásitos, lo recomendable será realizar un tratamiento de desparasitación cada mes. Es más, enfermedades importantes como la toxocariosis, el gusano de corazón o el gusano pulmonar se mantienen bajo control con una desparasitación mensual o continua. Por otro lado, se recomienda todo el año en caso de zonas de riesgo.

Por otro lado, si tienes una perrita lactante, ten en cuenta que debes desparasitarla al mismo tiempo que lo haces con sus crías, ya que pueden tener infecciones patentes. Además, los cachorros deben empezar la desparasitación a las dos semanas de vida y luego repetirla cada quince días hasta dos semanas tras el destete.

Imagen de una garrapata posada en el dedo

Cómo prevenir los parásitos y las enfermedades (medidas de prevención)

  • Mantén una higiene constante en el hogar y zonas donde habite tu perro. Retira las heces regularmente, sobre todo si tienes más de una mascota, para evitar la presencia de parásitos y la posibilidad de que alguno de ellos se pueda contagiar con el contacto o al ingerirlas. Recuerda que los parásitos salen al entorno mediante la defecación y por tanto, ¡estarán presentes en sus excrementos! Además, conseguirás que se reduzca la contaminación ambiental al evitar su presencia en nuestro entorno.
  • Garantízale a tu perro una buena alimentación. Es importante que su comida esté cocinada o regulada por un control de calidad para evitar la transmisión de los parásitos con la ingesta de carne cruda.

Chica dándole un beso a su perro

  • Asegúrate de que tenga siempre agua fresca y potable a su alcance. La hidratación es muy importante, además de asegurar una buena depuración. En los perros no es tan difícil conseguir que beban abundante agua, pero en los felinos es más complicado. Y si tienes un gato, ¡ayúdale a beber agua con estos consejos!
  • Opta por un antiparásito veterinario utilizado para tratar las infestaciones de los parásitos externos y prevenir contra la dirofilariosis y los distintos tipos de gusanos intestinales y no intestinales. Existen antiparasitarios muy completos que previenen los parásitos externos e internos más frecuentes. Por ejemplo los comprimidos masticables que son sabrosos y muy fáciles de administrar, por lo que los perros lo admitirán fácilmente y sin necesidad de administrarse con comida.
  • Realiza una revisión veterinaria de manera periódica para controlar las enfermedades parasitarias y evitarle cualquier problema de salud. Y en caso de ver cualquier síntoma, acude rápidamente a consulta.

Perro en la consulta veterinaria