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Cocinas y baños

La mejor guía para limpiar una vitrocerámica muy sucia


Te mostramos los mejores trucos caseros para limpiar una vitrocerámica muy sucia, ¡sin dañarla o rayarla! Quedará tan brillante como el primer día.

Para ello, usaremos productos ecológicos como el vinagre blanco de limpieza, el limón y el bicarbonato sódico, además de un estropajo de fibra azul y una rasqueta (especial vitros).


La vitrocerámica es uno de los electrodomésticos que más sufre durante la limpieza, pues es susceptible a rayarse, quemarse y a opacarse con facilidad tras cada uso.

Además, recuerda que si no se limpia a menudo, la grasa formará costras sobre el cristal dificultando la limpieza, además de que se convertirá en un verdadero foco de infecciones para tus elaboraciones culinarias.

Para evitar contaminaciones cruzadas y mantener la vitro con ese brillo y esplendor del primer día, toma nota de esta guía casera para limpiar la vitrocerámica fácilmente.

Cómo limpiar la vitrocerámica fácilmente

Una vitrocerámica que no se limpia a menudo, tenderá a la opacidad y a los rayones.

Cómo limpiar la vitrocerámica fácilmente

Para evitar que el cristal de la vitro se desgaste y adquiera una tonalidad opaca con el paso de los años, es muy importante saber qué productos de limpieza son los más adecuados. En general, evita el uso de jabones o limpiadores muy abrasivos como sprays o quitamanchas.

En nuestro caso, para limpiar la vitrocerámica optaremos por productos caseros como el vinagre blanco de limpieza, el bicarbonato de sodio y el limón. Son los mejores productos para hacer limpiadores caseros y 100% ecológicos.

Por último, no olvides que la limpieza de este electrodoméstico debes hacerla en frío (asegúrate de que la luz no esté encendida). Solo debes limpiar la placa en caliente en el caso de que se haya derramado algún líquido o cuando una cazuela haya rebalsado.

Tras realizar las comprobaciones pertinentes y tener a mano los productos que te hemos indicado, es hora de poner en práctica el mejor método para limpiar una vitrocerámica muy sucia.

Paso 1. Utiliza un hielo para quitar las manchas secas

¿Sabías que las manchas secas de la vitro salen frotándolas con hielo? Por ello, el primer paso será frotar con un cubito de hielo toda la superficie de la vitrocerámica y utiliza una rasqueta para quitar la grasa más incrustada.

Después, aclara la placa con una bayeta de microfibra y continúa con el segundo paso.

Paso 2. Haz una pasta de vinagre y bicarbonato de sodio

Sin duda, el mejor truco para que la vitrocerámica quede limpia y sin rasguños consiste en limpiarlo con una pasta de vinagre y bicarbonato de sodio. No debe quedar muy líquida ni muy espesa.

Cuando tengas lista la pasta, aplícala por toda la superficie de la vitro y deja que repose durante un par de minutos antes de frotar.

Paso 3. Usa un estropajo de fibra azul para frotar

Cuando la pasta haya reposado sobre la vitro, utiliza un estropajo de fibra azul para frotar y extraer la suciedad acumulada.

El estropajo de fibra azul o estropajo salvauñas es una esponja ergonómica especial para limpiar superficies sin rayar. De hecho, es el mejor estropajo para limpiar una vitrocerámica, utensilios de cocina de acero inoxidable y superficies delicadas como el mármol.

Además, es un producto de coste económico que nunca falla y que puedes encontrar en cualquier supermercado, gran superficie o en Internet.

Usa la rasqueta con precaución

La rasqueta, con precauciónSi la suciedad de la placa persiste, puedes pasar suavemente una rasqueta por las zonas que presenten manchas complicadas. No obstante, ten cuidado, pues la rasqueta no deja de ser una cuchilla y podría rayar el cristal de la vitrocerámica.

Finalmente, pasa un trapo de microfibra para retirar todos los restos de suciedad de la placa. Puedes utilizar un paño empapado en agua y jabón.

Paso 4. Abrillanta la vitrocerámica con limón

Para conseguir una vitrocerámica brillante, desinfectada y con buen olor recurre al limón. Por ejemplo, frota un limón por toda la superficie y aclara con una bayeta. ¡Quedará perfecto!

Otro truco para que la vitro quede tan brillante como el primer día es empapar una bayeta en vinagre y agua y pasarla por toda la placa con movimientos firmes de arriba hacia abajo.

Como dar brillo a la placa de la vitrocerámica

Más consejos para limpiar la vitrocerámica

Si tu vitrocerámica presenta un cerco quemado alrededor de la línea blanca, prueba a limpiarlo con una piedra blanca de limpieza, un potente desengrasante elaborado a base de carbonato de sodio y arcilla blanca.

O, si lo prefieres, puedes preparar una mezcla de dos cucharaditas de bicarbonato de sodio más 10 cl. de agua. Extiende la pasta por la superficie quemada y rocía vinagre. Deja que ambos productos actúen durante 5 minutos y luego, aclara.

Por otra parte, para que la limpieza de la vitrocerámica sea menos pesada, es necesario que sigas estos consejos:

  • Limpia la placa tras cada uso.
  • Utiliza tapas para ollas y sartenes. De esta forma, evitarás que hayan salpicaduras de comida.
  • No utilices la placa como una extensión de la encimera y, nunca cortes alimentos sobre ella.
  • Si la vitrocerámica presenta rayones, aplica una pasta de dientes con una bayeta haciendo movimientos circulares (efecto pulido). ¡Es un truco viral que funciona! Tras pulir la superficie, retira los restos con un trapo de cocina húmedo y limpio.