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Plantas carnívoras: tipos y cuidados


Las plantas carnívoras son unas especies vegetales que cazan insectos para lograr el nitrógeno, el fósforo y demás nutrientes que necesitan.

¿Sabes que existen aproximadamente unas 600 especies en el mundo? Te contamos los nombres de las más interesantes y las claves para mantenerlas en tu hogar.


Plantas carnívoras: características y tipos

Las plantas carnívoras son un conjunto de plantas que cazan insectos para poder sobrevivir, algo muy poco habitual dentro del mundo vegetal.

Pero, si comen insectos, ¿a qué se debe el nombre de carnívoras? Aunque la mayoría de especies solo se alimentan de estos pequeños animales, existen otras de grandes dimensiones que también comen ratones, ratas y hasta pequeños reptiles.

Entre los tipos de plantas carnívoras más sorprendentes y conocidas están Darlingtonia californica o Lirio cobra, Dionaea muscipula, Heliamphora nutans, Brocchinia reducta, Pinguicula Vulgaris, Drosera, Utricularia, Cephalotus, Sarracenia y Nephentes.

3 tipos de plantas carnívoras

¿Por qué las plantas carnívoras se alimentan de insectos?

Todo se debe a su lugar de origen. Normalmente, estas plantas crecen en tierras muy pobres y empantanadas donde no pueden adquirir los nutrientes que necesitan de la tierra.

Debido a eso han desarrollado una serie de tácticas para aprovecharse y así alimentarse de los que tienen los insectos. ¡La naturaleza es muy inteligente!

Formas que tienen las plantas carnívoras de atrapar a los insectos

Existe una gran variedad de plantas carnívoras y, entre otras clasificaciones, se pueden hacer por el tipo de trampa que crean:

Pelos que se pegan

Drosera capensisDrosera capensis alimentándose de un insecto

Hay plantas que tienen una especie de pelitos con unas pequeñas gotas. Estos actúan como pegamento y, cuando los insectos de acercan a ellos, quedan atrapados. La Drosera es un ejemplo de planta carnívora que se alimenta de esta forma.

Otras poseen hojas impregnadas de fluidos viscosos que suponen una trampa para los mosquitos al quedar adheridos a ellas. Una especie que utiliza este sistema es la Pinguicula, muy habitual de la cornisa cantábrica.

Plegamiento de hojas

Dionaea muscipulaDionaea muscipula o venus atrapamoscas alimentándose de una mosca

Otras especies han desarrollado un mecanismo en el que las hojas se cierran a modo de trampa cuando detectan la presencia del insecto capturándolo.

Cuando atrapan la presa, la planta segrega un fluido que hace que el animal se descomponga y, así, la planta absorbe toda esa materia orgánica que necesita. La Dionaea muscipula o venus atrapamoscas caza de esta manera y es, quizás, una de las plantas carnívoras más conocidas.

Hojas en forma de tubo o jarra

Sarracenia leucophyllaSarracenia leucophylla

Otras plantas poseen unas trampas en sus hojas en forma de tubo o jarra. Al llover, se llenan de agua y, cuando el mosquito entra dentro no puede salir. Este acaba muriendo ahogado y descomponiéndose en su interior. Un ejemplo es la Sarracenia. ¿Sabíais que pueden llegar a tardar hasta dos semanas en digerirlos?

¿Florecen las plantas carnívoras? Sí, lo hacen, aunque no suele ser habitual verlo.

Consejos para cultivar plantas carnívoras

Luz y ubicación

Las plantas carnívoras son muy exigentes en cuanto a luz. Cuanta mayor luminosidad tengan, más y mejor se desarrollan.

Agradecen unas 5 horas de luz solar directa, no más ya que podrían quemarse las hojas. Para un correcto desarrollo, requieren temperaturas constantes y templadas, alrededor de los 20ºC.

Humedad y sustrato

A diferencia de muchas plantas de interior, las carnívoras requieren en su mayoría condiciones de tierra encharcada.

Si se cultivan individualmente, según la variedad, el plato de la base del tiesto ha de tener un dedo de agua. También, hay que favorecer una humedad ambiental más bien alta.

Para cultivar varias plantas carnívoras es aconsejable recrear el ambiente húmedo del que son originarias. Para ello, podría ser recomendable recurrir a un pequeño invernadero, donde la luz y la humedad que estas plantas requieren están aseguradas. Si te interesa, te mostramos una plantación de plantas carnívoras en invernadero.

plantación de plantas carnívoras

Vamos a mostraros un pequeño ejemplo de composición con ellas: Para asegurar las condiciones de encharcarmiento que requieren, colocamos una bandeja impermeable, de entre 3 y 5 cm de altura.

Sobre esta bandeja añadimos arlita, que actuará como reserva de agua, y turba rubia, que tiene un pH muy bajo perfecto para el cultivo de las plantas carnívoras.

Procedemos a plantar todas las plantas que hayamos seleccionado, procurando crear una composición lo más armónica posible. Tras la plantación, la superficie se cubre con pequeños cantos rodados evitando dañar las frágiles plantas.

A continuación, añadimos agua hasta llenar la bandeja, tapamos el invernadero y, periódicamente, comprobamos que no falte agua.

El agua de riego debe ser agua destilada, de lluvia o el agua obtenida del aire acondicionado o de deshumificadores. Hay que evitar a toda costa el agua de grifo embotellada ya que la alcalinidad podría estropear y matar la planta.

Si lo prefieres, puedes plantar plantas carnívoras en peceras o en jarrones. Incorpora un poco de musgo sobre la arlita para promover la humedad que necesitan.

plantación de plantas carnívoras en jarronesPlantación de plantas carnívoras en jarrones

Abono

Las plantas carnívoras no son capaces de absorber los nutrientes del abono directamente y, como consecuencia, acabarían muriendo al de un tiempo.

Las plantas carnívoras se alimentan por sí solas de los insectos que hay en la casa o jardín pero, si en tu hogar no hay demasiados, deberás proporcionárselos.

Plagas y enfermedades

Pueden padecer infecciones de parásitos como cochinillas o áfidos que se combaten con insecticida.

Además de las plagas de insectos, su mayor enemigo es el moho gris que se combate con fungicida y se previene manteniéndolas en ambiente fresco y ventilado resguardado del frío.