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Gatos en invierno: ¿notan el frío? ¿cómo les podemos proteger ante las bajas temperaturas?

Gatos en invierno: ¿notan el frío? ¿cómo les podemos proteger ante las bajas temperaturas?

Nuestros amigos felinos necesitan cuidados para mantener su temperatura corporal en los días de invierno. ¡Conoce cómo afecta el frío en cada gato y toma nota de nuestros 5 consejos!

¡Ya está aquí el frío del invierno! Y no somos los únicos que buscamos remedios para entrar en calor. ¿No te has fijado que tu minino también se acerca al radiador o se esconde entre mantas?

Esto es muy normal ya que ellos son más sensibles que nosotros a los cambios de temperatura. No obstante, tienen un mecanismo natural de renovación o muda de pelaje que les ayuda a preparar su pelaje para el duro invierno.

Gato envuelto en una manta

A continuación te detallamos 5 consejos y recomendaciones a tener en cuenta durante el invierno:

1.- Mantener una correcta alimentación

En caso de conocer un gato callejero que viva en el exterior, debes tener en cuenta que necesitará un aporte extra de alimento para mantener su calor corporal. No obstante, este aporte no lo utilices con tu gato casero ya que si no realiza ejercicio, podría engordar con más comida de la habitual.

En general, los gatos que viven en casa deben seguir la misma dieta que el resto del año, salvo que el veterinario indique lo contrario. La comida balanceada para gatos contiene las vitaminas y minerales necesarias para fortalecer las defensas de nuestro felino.

Gato comiendo

2.- Asegurar una estancia cálida en el hogar

¿A quién no le gusta notar el calorcito de casa cuando entra por la puerta? Los gatos tampoco levantarían la mano si les preguntáramos. Por eso, es importante mantener una buena temperatura, tanto si estamos o no estamos presentes. ¡Recuerda que tu gato también vive ahí!

Puedes regular el sistema de calefacción con la utilización de termostatos y facilitarle la estancia con varias mantitas calentitas para que esté más cómodo. ¡Y sobre todo! Acércale su camita al radiador para que se mantenga calentito.

Gato en su cama cerca del radiador

3.- Garantizar una protección adecuada para cada gato

Al igual que sucede con las personas e incluso, con los perros, existen felinos que son más sensibles al frío y necesitan mayor protección:

  • Gatos de poco pelo: Los gatos que tienen poco pelaje como el Siamés, o los gatos que presentan una ausencia total como el Esfinge necesitan más abrigo que los gatos peludos que cuentan con un abrigo de pelo natural. Proporciónale mantas e incluso un jersey para cubrir el lomo y así evitar enfriamientos.
  • Gatos jóvenes: Los cachorros o gatos jóvenes tienen un sistema inmune poco desarrollado y son más vulnerables que los gatos adultos. Cuídale bien, dale una alimentación especial para gatitos y protégele del frío con mimo.
  • Gatos mayores: Los gatos de más de 7 años tienen las defensas más debilitadas y pueden presentar problemas de la edad que empeoran su capacidad para aguantar el frío.
  • Gatos enfermos: cuando padecen una enfermedad tienen las defensas bajas y son más susceptibles de coger fríos y resfriados. Además, las enfermedades articulares y del aparato locomotor como artrosis y artritis empeoran con la llegada del frío.

Gato esfinge con un jersey

4.- Protegerle ante un resfriado

Con el invierno también llega la época de catarros y resfriados. Por eso importante prevenirle y tratarle. Pero, ¿cómo se detecta en los gatos? Podrás observar varios síntomas similares a los nuestros como los ojos llorosos, estornudos, mucosidad o apatía. En este caso, debe llevarle al veterinario para evitar que el resfriado se complique pueda afectar a sus pulmones.

¡Eso sí! Cuando salga a la calle y se moje, sécale bien el pelaje para quitar la humedad. Así también conseguirás evitar nuevos resfriados.

Gatito con una manta

5.- Controlar su temperatura corporal

En estas fechas también suele ser común la fiebre, tanto en personas como en animales. Ésta se manifiesta por la elevación de la temperatura normal del cuerpo y mayor frecuencia del pulso y la respiración.

Los síntomas de fiebre suelen ser apatía, decaimiento y falta de vitalidad. Notarás que tu gato pasa más tiempo tumbado y tiene los ojos irritados, la respiración más acelerada y menos apetito. No obstante, siempre podemos medir su temperatura corporal para averiguar si se trata de calentura.

Gato en su cama cerca de la ventana

6.- Prevenir o reaccionar ante un caso de hipotermia

Si es un gato aventurero que le encanta dar paseos al aire libre debes extremar el cuidado en los días más fríos y evitar que pase mucho tiempo fuera. Si un día de nieve, de heladas o de frío intenso tu gato sufre una hipotermia debes actuar con rapidez, abrigarle con una manta, frotar con energía su cuerpo y acercarle alguna fuente de calor como por ejemplo, una bolsa de agua caliente.

Gato en la nieve