Champiñones al ajillo con jamón (un plato rápido y riquísimo)

Champiñones al ajillo con jamón (un plato rápido y riquísimo)
Los champiñones al ajillo con jamón son una buena opción para un primer plato en la comida principal del día o también para cenar. Además, es una receta fácil, rápida y también nutritiva. Así que si os animáis a preparar los champiñones al ajillo con jamón, a continuación os dejo los ingredientes y el modo de preparar.
Ingredientes

Ingredientes para 2 raciones: 

  • 8-9 champiñones 
  • 40-50 gr. jamón curado 
  • pimienta molida 
  • 50 ml. vino blanco 
  • 3-4 cucharadas aceite de oliva 
  • 2 dientes ajo 
  • perejil fresco picado 
  • sal
Elaboración
Se lavan y se pelan los champiñones. Luego se van a cortar en láminas no muy gordas pero tampoco muy finas. Cortar también el jamón en trozos pequeños. Yo lo he tenido en lonchas finas y lo corte en trozos, pero también se encuentra ya cortado el jamón en dados pequeños.

A mí particularmente me ha gustado más cortado en trozos siendo ya hecho láminas. Les da a los champiñones más sabor. A continuación se pone una sartén al fuego y se le añade el aceite. Se deja a calentar y luego se añaden los champiñones.

Se añade una pizca de sal, así los champiñones van a soltar más rápido su jugo. Se remueven un poco y se tapa la sartén. Se van a saltear a fuego medio removiendo de vez en cuando. Después de 3-4 minutos se añade también el ajo troceado finamente y se dejan los champiñones hasta que el agua que han soltado reduce por completo.

Se tardará unos 7-8 minutos. Después se añade el jamón troceado y se le da unas vueltas junto con los champiñones, se saltea unos 30 segundos y luego se le añade el vino blanco. También se le pone pimienta molida al gusto y una cayena si os gusta que salga picante.

Se deja a cocer hasta que el vino reduce por completo, unos 2-3 minutos. Luego cuando el vino haya reducido por completo se apaga el fuego y se añade el perejil fresco bien picado. Y listos para emplatar nuestros champiñones a ajillo con jamón y disfrutarlos bien calentitos.

Tienen un sabor espectacular. ¡Buen provecho!