Las 40 recetas de Semana Santa más tradicionales: potajes, bacalao y dulces de Pascua
Platos sin carne como la sopa de ajo, las torrijas o los buñuelos de viento: clásicos que vuelven cada año
Un año más, la llegada de la Semana Santa hace que las calles de muchas ciudades y pueblos de España se llenen de procesiones. Entre lo más reconocible están los capirotes, ese gorro puntiagudo de los nazarenos que ya forma parte del paisaje de estos días. Y en casa se abre otro capítulo. Con la Cuaresma llegan los días de vigilia y, con la idea de no comer carne, a más de uno se le queda la cabeza en blanco.
Porque la tradición católica marca la abstinencia de carne en determinados días, y por eso cobran protagonismo los platos de pescado, verduras, legumbres y huevos. Dicho así suena austero, pero en la práctica no lo es. Basta con pensar en un potaje de vigilia, unos buñuelos de bacalao, unas patatas viudas o una sopa de ajo bien hecha. Y cuando llega la parte dulce, no hace falta empujar mucho: torrijas, pestiños, buñuelos de viento, lo de toda la vida.
Este es el recetario de Karlos Arguiñano, Eva Arguiñano, Joseba Arguiñano para Semana Santa y Pascua: una selección de 40 platos para disfrutar cocinando en casa.
Recetas de vigilia: platos sin carne, cuchara de toda la vida
Potaje de vigilia
El ‘sí o sí’ de muchas casas es el potaje de vigilia, que se prepara de manera rápida en la olla exprés. Esta receta lleva, además de garbanzos y espinacas, bacalao desalado y huevos cocidos.
Potaje de alubias blancas con acelgas, patata
Otra cuchara clásica de vigilia es este potaje de acelgas, garbanzos y alubias. Al cocerlo también en la olla rápida, la alubia blanca resulta cremosa; lleva, además, patata, que liga el caldo, y acelgas, para que el plato no sea solo legumbre. Ideal si quieres el formato potaje, pero te apetece cambiar garbanzo por alubia.
Mejillones con garbanzos
En Semana Santa también se pueden saborear recetas de marisco. Una alternativa son estos mejillones picantitos con garbanzos.
Patatas viudas (guiso sin carne)
Un guiso de patata de los de cazuela, sin chorizo ni embutidos, siempre sienta bien en estos días. Así son las patatas viudas: un plato que parte de un sofrito con laurel y se sirve caldoso. Es el típico guiso que demuestra que la vigilia no era un castigo culinario.
Garbanzos con espinacas
Si el potaje te parece ‘demasiado Semana Santa’, esta versión es más clásica: garbanzos con espinacas. Un plato casero que se sirve con huevo cocido y pan en la mesa.
Sopa de ajo y sopa castellana
La sopa de ajo es una receta de aprovechamiento, al igual que la sopa castellana. Se parecen, pero la diferencia es mínima. Ambas nacieron en Castilla y León y parten de la carencia de alimentos durante épocas de hambruna, que llevó a los campesinos a mezclar en una olla pan duro con ajo, sal y pimentón.
El caldo de la castellana es más acuoso, mientras que el de la sopa de ajo es más denso porque se deja reposar más tiempo, de forma que el pan absorbe el caldo.
La sopa castellana, en su origen, se elaboraba con ingredientes muy básicos y humildes: pan duro, ajos, un poco de aceite o grasa, pimentón y agua. Con los años, aunque ha sabido mantener su esencia, se le han ido añadiendo otros ingredientes para potenciar su sabor, como caldo en lugar de agua, jamón, chorizo y huevo.
Atascaburras
El atascaburras es un plato de ingredientes sencillos, pero muy nutritivo y energético. Es típico de La Mancha y de sus zonas de influencia. Se cuenta que lo inventaron unos pastores hambrientos en un día de frío en la sierra y, al comerlo, afirmaron que ‘harta hasta a las burras’.
Guiso de Viernes Santo
Otro plato típico de Semana Santa es el guiso de Viernes Santo o cocido de Cuaresma. Es una receta muy popular en Cuenca, que mezcla pescado, huevos, patatas y verduras. Un guiso completo, ideal para los días de vigilia.
Bacalao en Semana Santa
Bacalao ajoarriero
El bacalao ajoarriero es un plato muy del norte: bacalao con pimiento, tomate y ajo. Otra opción para comerlo en Semana Santa es el bacalao ajoarriero con huevo escalfado, que le da cremosidad al plato.
Bacalao a la riojana
El bacalao a la riojana es una de las recetas más conocidas del norte de España. Este plato típico de La Rioja se elabora con bacalao desalado, pimientos del piquillo, ajo, tomate y cebolla.
Bacalao a la vizcaína
Otro plato con bacalao muy clásico en estos días de recogimiento es el bacalao a la vizcaína. La salsa vizcaína transforma la receta y la convierte en un plato de los que piden pan.
Bacalao al pilpil
El bacalao al pilpil es un clásico vasco donde el encanto está en la salsa ligada con el propio colágeno del bacalao, ajo y aceite. No es difícil, pero sí exige mimo: fuego suave y no tener prisa. Y si quieres aprender, esto es lo que hace Karlos Arguiñano para que la salsa pilpil salga siempre.
Patatas con bacalao y arroz
Otro fantástico guiso que puedes servir son estas patatas con bacalao y arroz. Es una receta muy agradecida para esos días en los que apetece algo casero y contundente.
Bacalao rebozado
Si lo tuyo es el crujiente, prepara este bacalao rebozado, conocido como soldaditos de Pavía. Perfecto para picoteo, para una cena informal o para abrir el apetito antes de los platos de cuchara.
Buñuelos de bacalao
De igual manera, estos buñuelos de bacalao sirven de aperitivo. Son unas bolitas (o bocados) fritos con bacalao, típicos de estas fechas: por fuera, dorados; por dentro, jugosos. Van genial con una ensalada sencilla o como entrante cuando tienes visitas en casa.
Croquetas
Las clásicas croquetas también tienen salida en estos días, pero aquí se preparan con pescado. Así, puedes servir estas croquetas de bacalao desmigado o unas croquetas de bacalao y espinacas.
Porrusalda
La porrusalda es un plato típico del norte, sobre todo del País Vasco, La Rioja y Navarra. Su nombre viene de porru (puerro) y salda (caldo), y es un guiso sencillo de puerros, patatas, zanahoria y cebolla, nacido en la cocina rural con ingredientes de diario. Con el tiempo se ha enriquecido y hoy es muy común prepararla con bacalao desalado, aunque también admite otras versiones como la porrusalda de merluza o incluso marisco.
Huevos tontos
Otra alternativa a las croquetas son los huevos tontos. Se parecen a unas croquetas, pero no lo son: se preparan con pan, atún, ajo y huevo.
Brandada de bacalao
Si buscas una receta elegante, haz una brandada de bacalao: es una crema para untar (en tostas, canapés o rellenos) que sabe a bacalao de verdad, sin necesidad de montar un plato grande. Va muy bien si quieres un entrante distinto, más fino que la fritura.
Ensalada de bacalao con naranja
En estos días también hay recetas ligeras, como una ensalada de bacalao y naranja: un contraste de sabores muy agradecido. Es una buena opción cuando ya llevas varios días de cuchara y te apetece aligerar.
Kokotxas de bacalao al pilpil con borrajas
Si te apetece algo más especial dentro del mismo universo, haz estas kokotxas de bacalao al pilpil con borrajas. Las kokotxas son pura melosidad.
Recetas de Pascua
Hornazo
El hornazo es típico del Domingo de Resurrección. Es una especie de empanada o masa de pan rellena de productos cárnicos (jamón, lomo, chorizo). Es el símbolo de ‘se acabó la abstinencia’ y, por eso, es tan de Pascua.
Mona de Pascua tradicional
La mona de Pascua tradicional es un bollo tierno y esponjoso, normalmente con huevo, muy ligado al lunes de Pascua en muchas zonas. Es el tipo de receta que pide sobremesa larga y café.
Mona de Pascua de chocolate
Otra alternativa para Pascua es la mona de Pascua de chocolate, una versión muy típica en Cataluña, donde incluso hay concursos y escaparates con figuras de chocolate que van desde conejos hasta creaciones de gran escala.
Dulces típicos de Semana Santa
Torrijas
Las torrijas caseras dan para una vida entera. La buena noticia es que no hace falta elegir una sola: puedes hacer torrijas de croissant, torrijas de la abuela, torrijas de brioche o torrijas de chocolate. Otra alternativa son las torrijas borrachas con helado. Incluso puedes preparar torrijas en la freidora de aire, con el interior jugoso y el exterior dorado, sin la fritura clásica, o probar una versión diferente, como las torrijas de horchata.
Pestiños
Los pestiños son un dulce típico andaluz de masa frita (harina y aceite aromatizado), normalmente bañada en miel. Crujiente, pegajoso, peligrosamente adictivo.
Buñuelos
Los buñuelos de viento son bolitas de masa frita, ligeras, que puedes dejar tal cual con azúcar o rellenar si te apetece versión pastelería (crema pastelera, nata, etc.). Y si quieres variar, también tienes versiones como los buñuelos de calabaza.
Flores fritas
Las flores fritas manchegas son masa ligera frita. Se preparan con un molde que se cubre con la masa y luego se fríe en una sartén con aceite; quedan crujientes y se espolvorean con azúcar. Son de esos postres de sartén que en la mesa duran lo que tarda alguien en decir: ‘¿me das otra?’.
Hojuelas
Las hojuelas son un dulce tradicional de Castilla y León, en especial de Valladolid. Se presentan en láminas finas y doradas, que se suelen servir espolvoreadas con azúcar o bañadas con un poco de miel. Quedan crujientes y ligeras, perfectas para ir picando con un café al lado.
Con estas más de 40 propuestas, la pregunta ya no es ¿qué hago hoy?, sino ¿por cuál empiezo? Hay platos para todos los días. Tanto si te apetecen recetas de pescado y marisco, recetas con legumbres o de verduras, como postres de sartén. Si conoces a alguien a quien le falte inspiración, comparte este recetario.