51 postres en vasitos fáciles, bonitos y perfectos para compartir
Recetas sin horno, mousses, cuajadas, cremas y natillas
Los postres en vasitos son una forma práctica de servir el final de una comida sin tener que cortar ni repartir porciones. Hemos reunido una selección de recetas fáciles que puedes preparar en casa y, en muchos casos, dejar listas con antelación en la nevera.
Entre las propuestas hay mousses, natillas, panna cotta, tiramisú y recetas con fruta. También encontrarás postres fríos y algunas ideas que recuerdan a las tartas sin horno, pero presentadas en formato individual.
Postres en vasitos fáciles y sin horno
En este grupo entran recetas frescas, cremosas y muy fáciles de montar. La gran mayoría de estos postres se resuelven con una base sencilla y un buen reposo en frío. Eso sí, todas tienen algo en común: quedan bien presentadas, ocupan poco espacio y permiten servir raciones individuales.
Vasitos de mango y fruta de la pasión
Los vasitos de mango y fruta de la pasión son una buena opción cuando buscas un postre fresco y con un punto tropical. La receta combina crema de mango, galletas y fruta de la pasión, así que cada cucharada tiene parte cremosa y parte crujiente. Además, al servirse en vasitos, no hace falta desmoldar nada.
Vasitos de café y dulce de leche
Los vasitos de café y dulce de leche son una propuesta más golosa. El café aporta ese sabor tostado que funciona muy bien en los postres fríos, mientras que el dulce de leche da cremosidad y un punto más intenso. Es una idea estupenda para quienes prefieren un final de comida con más cuerpo y sin recurrir a una tarta.
Copas de lima y leche condensada
Las copas de lima y leche condensada son un postre muy sencillo y con un contraste muy agradable. La leche condensada aporta dulzor y la lima lo equilibra con un punto cítrico. El resultado es una crema suave, fresca y muy fácil de servir. De esas recetas que quedan bien en verano o después de una comida abundante.
Tiramisú en vasitos
El tiramisú es un gran icono de la repostería italiana, pero se puede presentar en diferentes presentaciones. Por ejemplo, hacer tiramisú en vasitos permite llevar este postre clásico a un formato más cómodo de servir. Mantiene sus capas de crema y bizcocho, pero evita tener que cortar porciones.
Y también puedes preparar un tiramisú sin huevo con la receta de Karlos Arguiñano. Resulta una alternativa interesante para quienes prefieren una versión más sencilla o quieren prescindir de ese ingrediente sin renunciar a un postre cremoso y con sabor a café.
Semifrío de limón con frambuesas
El semifrío de limón con frambuesas es uno de esos postres que apetecen especialmente cuando hace calor. Tiene una textura suave y se puede dejar hecho con tiempo, así que resulta muy práctico cuando no quieres preparar el postre a última hora.
Vaso de mango y fresas
El vaso de mango y fresas reúne dos frutas que funcionan muy bien juntas. La mezcla se completa con una crema de leche condensada y queso, lo que da como resultado un postre suave y agradable. Además, es una receta sin horno y apta para celíacos, así que puede venir muy bien cuando necesitas una opción sencilla para compartir con más gente.
Mousses para servir en vasitos
Las mousses son perfectas para presentar en vasos o copas porque se sirven frías y permiten tener las raciones preparadas antes de sentarse a la mesa. Las hay de chocolate, yogur y, sobre todo, de fruta, una opción especialmente apetecible durante el verano.
Mousses de frutas
Si prefieres los sabores tropicales, puedes preparar una mousse de mango, sencilla y refrescante, o una mousse de maracuyá de Joseba Arguiñano, elaborada con zumo natural de esta fruta y que necesita reposar en la nevera antes de servir.
En verano también puedes aprovechar la fruta de temporada. La mousse de melocotón se sirve sobre una base de galleta, mientras que la mousse de nectarina es una receta sin horno que se prepara con pocos ingredientes.
Otra posibilidad es la mousse de frambuesas de Karlos Arguiñano, fácil de hacer y perfecta para una comida con familiares o amigos.
Y si tienes piña en casa, también puedes convertirla en una mousse de piña. Es una receta fresca, afrutada y sin horno que puedes repartir directamente en copas individuales y guardar en la nevera hasta el momento del postre.
Mousses de yogur
El yogur también es una buena base para preparar este tipo de postres. La mousse de yogur con kiwi de Karlos Arguiñano combina una crema aireada con una salsa de fruta, una alternativa fresca para terminar una comida.
Más original es la mousse de yogur fresco con membrillo, elaborada con queso fresco tipo Burgos y servida con dados de membrillo, nueces y sésamo. No necesita horno y puede dejarse preparada en la nevera.
Mousse de chocolate con chantilly
Para los amantes del chocolate, la mousse de chocolate con chantilly es uno de los clásicos que nunca falla. Karlos Arguiñano la prepara con chocolate negro y claras montadas, que son las encargadas de darle su característica textura aireada.
Se reparte directamente en copas y necesita al menos una hora de frío. Antes de servir, se acompaña con crema chantilly, una combinación especialmente indicada cuando buscas un postre para una comida especial.
Vasitos de limón y chocolate
Joseba Arguiñano combina dos sabores muy diferentes en estos vasitos de limón y chocolate. La base es una mousse de limón que se acompaña con hojas de menta bañadas en chocolate y cáscaras de limón confitadas.
Es una alternativa interesante si buscas un postre de sabor cítrico, pero quieres añadir también un pequeño contrapunto de chocolate.
Merengue de fresa
Otra opción para servir en copa es el merengue de fresa de Karlos Arguiñano. Solo necesitas fresas, claras de huevo y azúcar glas para preparar este postre, por lo que resulta especialmente sencillo si buscas una receta con pocos ingredientes.
La crema de fresa da sabor y color al merengue, que se sirve directamente en copas. Una propuesta fresca para aprovechar esta fruta cuando está de temporada.
Natillas y cremas para servir en vasitos
Las natillas y las cremas dulces son dos de las opciones más fáciles de presentar en formato individual. Se pueden repartir directamente en vasos o copas y dejar en la nevera hasta el momento del postre. Además de las recetas tradicionales, hay versiones con chocolate, fruta, café o turrón que permiten cambiar por completo el resultado.
Natillas clásicas y de chocolate
Las natillas caseras son uno de los postres de cuchara más tradicionales. Se preparan con ingredientes sencillos y se pueden servir en pequeños vasos acompañadas de canela o una galleta.
Si prefieres el chocolate, prueba las natillas de chocolate con galletas de Karlos Arguiñano. En esta versión, el chocolate negro transforma la receta clásica y las galletas completan un postre que también puede prepararse con antelación.
Natillas con fruta
Las fresas también se pueden incorporar a las natillas. Las natillas de fresa con nata de Karlos Arguiñano son una opción especialmente apetecible durante los meses de verano y no necesitan horno.
Otra versión son las natillas de fresa con virutas de chocolate de Eva Arguiñano. El sabor de la fruta se combina con el chocolate y permite presentar unas natillas diferentes sin alejarse demasiado del postre tradicional.
Natillas con otros acompañamientos
Si quieres preparar unas natillas más especiales, Eva Arguiñano propone unas natillas con merengue de lima y crumble de avellana. El merengue y el crumble permiten encontrar distintas texturas en una misma cucharada.
Karlos Arguiñano prepara también una copa de natillas y compota que reúne dos postres caseros. Las natillas se acompañan con una compota de manzana y ciruelas pasas, una forma diferente de añadir fruta a esta preparación.
Y para una combinación menos esperada están las natillas con churros de Eva Arguiñano. Una idea que lleva al vaso dos clásicos que normalmente se sirven por separado.
Mahalabia, las natillas de Oriente Medio
La mahalabia es una crema de leche muy extendida en distintos países de Oriente Medio. También se conoce como mouhalabieh, mahalabiya o muhallabia y, a diferencia de las natillas españolas, se prepara sin huevo.
Karlos Arguiñano la aromatiza con agua de azahar y la sirve con pistachos troceados. Su consistencia es más espesa que la de unas natillas tradicionales y su sabor recuerda ligeramente a otros dulces aromatizados con azahar.
Cremas dulces para presentar en vasitos
Las cremas también permiten preparar postres individuales con sabores muy diferentes. Para Navidad, la crema de turrón de Eva Arguiñano es una buena manera de aprovechar el turrón que ha quedado después de las fiestas. Se hace en unos minutos y se puede preparar con antelación.
Para quienes prefieren sabores más intensos está la crema de café, que Eva Arguiñano sirve con bizcochos de soletilla empapados en licor de naranja, almendras, piñones y cacao.
La fruta vuelve a aparecer en la crema de mandarina con chispitas de chocolate, una combinación de cítricos y chocolate que se sirve fría. También puedes optar por la crema de mango de Karlos Arguiñano, acompañada de frutos rojos y cardamomo, especialmente indicada para los meses más cálidos.
Panna cotta para servir en vasitos
La panna cotta es un postre italiano que se sirve frío y se presta muy bien al formato individual. Su base admite distintas versiones, desde chocolate hasta frutas de temporada, y puede prepararse con antelación para dejarla lista en la nevera.
Panna cotta de chocolate y naranja
La panna cotta de chocolate y naranja de Eva Arguiñano combina una crema de chocolate con una reducción de naranja. Es una opción para quienes buscan un postre más intenso, pero con el frescor del cítrico.
Se sirve fría y puede repartirse directamente en vasos o copas. Así tendrás las raciones preparadas antes de llevar el postre a la mesa.
Panna cotta con fruta
La fruta permite preparar versiones más frescas de este postre. Karlos Arguiñano propone una panna cotta de albaricoque presentada en vasos bicolor. La crema de nata y la de fruta se preparan por separado y se dejan cuajar en la nevera.
También puedes preparar una panna cotta de fresas, otra versión sin horno que combina la crema con fruta. Es una alternativa especialmente apetecible cuando las fresas están de temporada y quieres servir un postre frío en porciones individuales.
Arroz con leche servido en vasitos
El arroz con leche es uno de esos postres de cuchara que se sirven muy bien en vasos individuales. Puedes prepararlo con antelación y tomarlo frío o templado. Además de la receta tradicional, hay versiones con otras leches y métodos más rápidos de cocción.
Eva Arguiñano propone también un arroz con leche cremoso, pensado para quienes prefieren una textura más melosa. Es otra forma de preparar este clásico y presentarlo directamente en raciones individuales.
Otras formas de preparar arroz con leche
Si quieres prescindir de los lácteos, puedes optar por el arroz con leche vegano de Karlos Arguiñano. Se prepara con bebida de almendras y se acompaña con coulis de frambuesa, que añade un punto de fruta al postre.
Otra alternativa es el arroz con leche de oveja. Karlos Arguiñano utiliza este tipo de leche para conseguir una versión distinta de la receta tradicional y la aromatiza con corteza de limón.
Arroz con leche exprés
Cuando no tienes tiempo para una cocción larga, el arroz con leche en olla exprés permite acortar mucho la preparación. Karlos Arguiñano lo hace en unos 10 minutos, una opción práctica para disfrutar de este postre sin pasar tanto tiempo pendiente de la cazuela.
Postres tradicionales que puedes presentar en vasitos
Los vasitos también sirven para presentar postres tradicionales sin cambiar su esencia. Algunas recetas, como el goxua, ya se montan por capas. Otras, como la intxaursaltsa o la mamia, se pueden repartir directamente en porciones individuales.
Goxua
El goxua es un postre típico del País Vasco que combina nata montada, bizcocho emborrachado, crema pastelera y azúcar caramelizado. Su montaje por capas hace que resulte especialmente adecuado para servir en vasos.
Karlos Arguiñano enseña a prepararlo en casa. Al comerlo, lo mejor es hundir la cuchara hasta el fondo para probar juntas todas las capas.
Intxaursaltsa
La intxaursaltsa es una crema dulce de nueces tradicional del País Vasco. Se prepara con leche, nata, azúcar y canela, y se cocina lentamente hasta alcanzar una consistencia parecida a la de unas natillas. Es un postre muy ligado a la Navidad y puede servirse frío o templado en pequeños vasos o cuencos.
Cuajada y mamia
La cuajada, también conocida como mamia en el País Vasco, es un postre tradicional elaborado con leche de oveja y cuajo. Joseba Arguiñano propone una versión casera y muy sencilla. Al prepararla directamente en recipientes individuales, queda lista para llevar a la mesa después del reposo.
Otra posibilidad es la cuajada con miel y nueces, que Karlos presenta en vasos inclinados para conseguir un resultado más vistoso. Si prefieres añadir fruta, puedes probar la cuajada con crema de albaricoque, acompañada de una crema casera preparada con esta fruta. Todas estas versiones pueden prepararse directamente en vasos individuales y mantenerse en frío hasta el momento de servir.
Crema catalana y crème brûlée
La crema catalana y la crème brûlée comparten una característica muy reconocible: la capa de azúcar caramelizado de la superficie. Sin embargo, son postres diferentes y se preparan de distinta manera.
Karlos Arguiñano elabora la crema catalana, mientras que Joseba Arguiñano prepara la crème brûlée con nata, yemas de huevo y vainilla. Ambas pueden servirse en recipientes individuales y caramelizarse justo antes de llevarlas a la mesa.
Cuajada de Carnaval
La cuajada de Carnaval poco tiene que ver con la cuajada de leche. Es un postre tradicional de Granada que nació como receta de aprovechamiento para utilizar los mantecados que quedaban después de Navidad.
Karlos Arguiñano la prepara combinando natillas, bizcochos y dulces navideños. Se consume tradicionalmente entre el Día de Reyes y el final del Carnaval y destaca también por su decoración vinculada a la ciudad de Granada.
Otros postres en vasitos con fruta
La fruta también permite preparar postres sencillos para servir en vasos o copas. En este último grupo hay propuestas con yogur, higos o manzana que se pueden repartir directamente en porciones individuales.
Vasitos con yogur y fruta
Las fresas con yogur reúnen fresas, frambuesas y grosellas con una crema de yogur natural. El merengue añade una textura más ligera y convierte una combinación muy sencilla en un postre que también puede servirse en una comida especial.
Otra opción son los vasitos de yogur y fruta de Eva Arguiñano. Se preparan con mango, plátano y una crema de yogur y miel. Además, llevan magdalenas y pasas hidratadas en té, por lo que son una buena idea para aprovechar las que hayan quedado en casa.
Biscuit de higos
El biscuit de higos de Eva Arguiñano es un postre frío elaborado con higos, yogur y nata. Se puede repartir en vasos individuales antes de enfriarlo, de modo que las raciones quedan listas para servir.
Es una alternativa interesante cuando los higos están de temporada y buscas preparar un postre con fruta que puedas dejar hecho con antelación.
Manzanas con ganache de chocolate blanco
Las manzanas con ganache de chocolate blanco combinan un puré de manzana preparado en el microondas con una crema de chocolate blanco. Eva Arguiñano las sirve en vasos individuales y añade arándanos y frambuesas.
La fruta y el chocolate se presentan en capas, por lo que cada vaso puede montarse antes de servir y guardarse en frío hasta el momento del postre.
Consejos para preparar y servir postres en vasitos
Utiliza vasos o copas de tamaño pequeño o mediano, sobre todo si el postre es cremoso o lleva varias capas. Para que se vean bien, reparte las preparaciones con una manga pastelera o una cuchara pequeña y limpia los bordes antes de guardarlos en la nevera.
Muchos postres en vasitos pueden prepararse el día anterior y mantenerse en la nevera bien tapados. Si llevan galletas, frutos secos, crumble u otros ingredientes crujientes, añádelos poco antes de servir para que no se ablanden.
Sácalos de la nevera solo cuando llegue el momento del postre. Así conservarán mejor su textura y podrás servir las raciones directamente, sin tener que cortar ni repartir nada a última hora.